lunes, 22 de febrero de 2021

Familias y escuelas transitando sin brújula

  El protagonismo de la educación en la agenda política de enero de 2021 sólo se explica como reacción ante la pandemia que alteró todos los parámetros de la vida social. El sistema educativo continuó trabajando de modo dispar, confuso y algo alocado, aunque su funcionamiento no siempre resultara visible. La docencia es una actividad atravesada por un significativo equívoco: durante 2020 trabajó más que en el tiempo ordinario, pero hay quienes la imaginan en un largo descanso calmo y distendido.

 


No cabe duda de que en este tiempo hubo clases y hubo aprendizajes. Sólo una malintencionada deformación de los hechos puede desconocer el esfuerzo de docentes y directivos por garantizar el derecho a la educación, aunque también queda claro que la escuela no cabe en las pantallas. Hubo y hay infinidad de aprendizajes a través de las pantallas, pero no se ha replicado toda la propuesta formativa de la escuela, lo cual no desmerece el sentido del esfuerzo. La experiencia escolar requiere salir del ámbito doméstico y sumarse a la construcción cara a cara de un espacio común, en el cual las diferencias nos enriquecen, los conflictos nos interpelan, el conocimiento nos da herramientas y la igualdad es, al mismo tiempo, suelo y horizonte.

 

Sólo una malintencionada deformación de los hechos puede desconocer el esfuerzo de docentes y directivos por garantizar el derecho a la educación.

 

Los dispositivos de enseñanza mediada por tecnologías y acompañamiento hogareño han generado, por fuerza de las circunstancias, nuevas modalidades de exclusión. En grupos familiares donde hay hambre o una situación de incertidumbre, quizás la educación ha perdido prioridad. Por otro lado, están aquellos adultos responsables que no tienen un capital cultural acorde a las exigencias curriculares. La potencia de la escuela en sus mejores logros ha sido permitir que cada generación supere el nivel educativo de la anterior. En las actuales condiciones, en cambio, algunas propuestas pedagógicas descansan en las posibilidades de enseñanza que tiene cada grupo familiar, lo cual implica saberes básicos del quehacer computacional y también cierto saber propio de la cultura escolar como interpretar una consigna o resolver dudas emergentes de la actividad de aprendizaje. Por otra parte, muchas familias dan cuenta de lo difícil que les ha resultado sostener emocionalmente los aprendizajes escolares y cuántas fricciones ha generado la tarea.

 

Volver a las aulas ha sido la intención más temprana de unos grupos que otros, cargados los primeros de cierta impugnación a las decisiones gubernamentales, preocupados los segundos por no suscitar riesgos innecesarios y avances precipitados. El regreso a la presencialidad no tiene como desafío recuperar un tiempo perdido, porque no fue eso lo que se perdió. Los propósitos son, en cambio, reconstruir los lazos afectivos que dan sustento a la tarea, reconocer los derroteros diferenciales de la etapa no presencial, resignificar los aprendizajes de ese período, considerando lo que se pudo sostener de la propuesta curricular, lo que se tuvo que postergar y lo que se agregó como fruto de una experiencia formativa inesperada. Al mismo tiempo, ninguna decisión puede ir a contramano de las prevenciones sanitarias.

 

Los dispositivos de enseñanza mediada por tecnologías y acompañamiento hogareño han generado nuevas modalidades de exclusión.

 

En ese panorama, el retorno a las aulas puede implicar expectativas muy disímiles, pues algunas familias mantienen miedos incólumes mientras otras verán con alivio el paso a una instancia de mayor interacción social. El regreso a la presencialidad implicará, seguramente, la diferenciación de estrategias entre regiones o instituciones, dentro de las cuales es menester defender la igualdad y el reconocimiento de las diferencias, para garantizar que la nueva organización de los espacios y los tiempos escolares tome en cuenta a las personas con discapacidad, las culturas no hegemónicas, la población rural o urbano marginal y cualquiera de los sectores que suelen quedar invisibilizados ante decisiones genéricas que imaginan una población homogénea.

 

Nadie se opone a que vuelva a haber clases presenciales. Sí se somete a discusión la oportunidad y el modo de realizar ese proceso. Ni la brújula ni el GPS son indispensables para transitar, pues la humanidad lo ha hecho durante milenios antes de conocer sus beneficios. Lo difícil es prescindir de ellos cuando nos habíamos acostumbrado a usarlos. Tenemos claro el lugar de destino: una sociedad más justa, solidaria, inclusiva y pluralista. Ensayamos respuestas sobre el camino más adecuado para avanzar hacia allí.

 

 

 

Por Isabelino Siede

Doctor en Ciencias de la Educación; pertenencia institucional en UNLP, UNPA y UNM.

Fuente

https://contraeditorial.com/familias-y-escuelas-transitando-sin-brujula/

Continue Reading...

lunes, 1 de febrero de 2021

¿CÓMO FUNCIONAN LAS ESCUELAS DE PADRES Y MADRES?

 Los encuentros acordados entre familia y centro escolar suelen desarrollarse tanto en cursos breves o talleres; también se abordan problemáticas puntuales relacionadas con la educación familiar de manera integral.

 


En el artículo titulado ¿Por qué surgen las escuelas para padres y madres?, publicado en estas páginas el pasado 30 de noviembre, quien escribe expresa: “La escuela debe ayudar a las familias para que participen en la educación de los estudiantes y, a la vez, que los padres conozcan aspectos de la educación que recibe su hijo y de su conducta en la escuela para poder colaborar con esta, señalan Grant y Ray (2013)”. En tal sentido, las escuelas de padres y madres (EPM) son proyectos formativos que se ofertan desde los centros educativos, para proporcionar a las familias diversas estrategias para entender, apoyar, comprender y dar respuesta a los cambios en el proceso de desarrollo que experimentan sus hijos en el ámbito emocional, afectivo, académico y social, para generar mejoras en las funciones educativas de las familias.

 

Otra manera de conceptualizarlas es: Constituyen un proceso de educación organizada y coordinada entre padres de familia e institución educativa, basado en un modelo de formación con un proceso académico de educación formal de aprendizajes y habilidades que ayuden a desempeñar el rol de padres y madres. De ahí que López Osorio y Alarcón (2008) afirman que son espacios idóneos para impartir de manera sistemática formación y capacitación a padres, madres, responsables o representantes frente a aspectos psicopedagógicos, culturales, sociales, políticos y ambientales. También la definen como una herramienta que se pone a la disposición de los docentes y directivos, la cual permite educar y ayudar a despejar dudas de los padres de familia en cuanto a la educación y formación de sus hijos (Díaz Hernández et al. (2011).

 

Estas escuelas han de dar respuesta real a las necesidades de las familias, debido a que si no es así, los padres y madres no sentirán la necesidad de participar en las mismas. Dependiendo de la edad de los hijos, se producen cambios en las necesidades familiares, por lo que se requiere pedir a padres y madres, a través de encuestas o cuestionarios, qué les preocupa y así dar respuesta desde una efectiva EPM que ha de ofrecer recursos y estrategias reales para la actuación en el abordaje de la problemática que afecta la dinámica familiar.

 

Existe una amplia evidencia empírica que indica que la participación de las familias en las escuelas, además de constituir un derecho y un deber, aporta grandes beneficios a los estudiantes, a la escuela y a los padres y madres. Por tanto, los padres no deberían educar a sus hijos al margen de los centros educativos. Familia y escuela no deben trabajar aisladas, pues la mayor parte de la vida de los niños, hasta la adolescencia, transcurre en el ámbito familiar y escolar. Pero además, las familias tienen necesidades que los maestros y profesores no deben obviar y deben ayudarles a encararlas como profesionales de la educación, pues los padres no son expertos en materia educativa, y muchas veces ante ciertas tareas de sus hijos, se cuestionan si lo que hacen, y cómo lo hacen, es adecuado o no.

 

En cuanto a su funcionamiento, las EPM están  conformadas por grupos de padres y madres guiados por un monitor/coordinador que se encarga de preparar materiales y llevar a cabo una serie de sesiones de trabajo, las cuales tratarán sobre aquellos temas que les preocupan especialmente, y que pueden ser propuestos por ellos mismos, o temas específicos seleccionados por profesionales por su trascendencia para la apropiada formación de los padres. “No se trata, pues, de encontrar un especialista en cuestiones de pedagogía o psicología exclusivamente, sino quien sea capaz de captar toda la problemática que lleva consigo la formación completa de los padres en cuanto tales, pero sin dejar a un lado lo que encierra la formación total del adulto” (Ríos González, 1972).

 

En cada centro educativo habrá un equipo responsable para coordinar y animar la EPM. A manera de ejemplo estaría integrado por: El equipo directivo del centro escolar; un equipo de personas capaces de integrar los diferentes aspectos que posibiliten el cumplimiento de los objetivos propuestos; los profesores fijos o personas especialistas que van a impartir los distintos temas del programa a desarrollar; y, la totalidad de padres y madres de la institución escolar que se beneficia.

 

La formación de los monitores es una tarea importante. El equipo se debe formar al inicio de las actividades de la EPM. Las sesiones, de periodicidad determinada, son impartidas por profesionales de cada tema. Y las temáticas a tratar pueden estar referidas  a: Dinámica familiar, psicopedagogía, sociología, psicología clínica, psicodiagnóstico, orientación profesional y humana relativa a ser persona, el proyecto personal y aprender a convivir, entre otros.

 

En la actualidad, los programas de formación de padres y madres constituyen un lugar preferente en las  políticas sociales de muchos países. También hay que destacar que aunque las EPM y las Asociaciones de Padres y Tutores tengan algunos puntos en común, son diferentes. La formación experiencial brinda a los padres conocimientos y destrezas para el desarrollo de sus roles parentales, de las competencias y las habilidades educativas y la identificación de sus recursos y fortalezas.

 

La participación parental se refiere al involucramiento de los padres y madres en las actividades del centro educativo. Esta participación ocurre en dos ámbitos: en el aula y en el centro en general. En el aula incluye entrevistas, apoyo en casa a las tareas escolares, acompañantes de salidas, participación en talleres de diversa índole, participación en asambleas, fiestas y celebraciones. En el centro se consideran las asociaciones de padres,  escuelas para padres y madres, fiestas, celebraciones, exposiciones y otros.

 

Las EPM se caracterizan por su formación sistemática e integral durante el proceso de desarrollo de los distintos temas que se tratan en los encuentros. Por eso, cada vez más los centros educativos ven la necesidad de aplicar esta alternativa para colaborar en la formación integral de los estudiantes, pues la familia y el centro escolar son los pilares fundamentales para el desarrollo de los individuos y para que este proceso sea eficaz debe existir un trabajo colaborativo y cooperativo entre ambas instituciones.

 

 

 

Por: Emilio Vargas Santiago

Fuente: https://acento.com.do/opinion/como-funcionan-las-escuelas-de-padres-y-madres-8890483.html

Continue Reading...

lunes, 21 de diciembre de 2020

¿Cómo podemos evitar situaciones de acoso entre menores?

Abigail Kay, directora de Infantil de The English Montessori School, ofrece una serie de consejos para que los padres y educadores sepan cómo evitar el bullying entre los menores.


 

Los estudios más recientes continúan concluyendo que la mayoría de los niños experimentará o será testigo de algún tipo de ‘bullying’ durante su etapa escolar. Es por ello que debemos guiar y apoyar a nuestros hijos durante esos años para evitar que sufran o ejerzan esta práctica. En los centros educativos se trabaja en la prevención desde diferentes perspectivas pero, como padres y cuidadores, jugamos un papel individual fundamental en esta lucha contra el acoso entre menores.

 

Una ayuda necesaria

La infancia es una etapa en la que los niños se están desarrollando de forma física, emocional y social, por lo que necesitan ayuda para comprender cómo comportarse con los demás. En muchas ocasiones, no saben cuándo están cruzando la línea. Por ello, debemos enseñarles a diferenciar los límites. Por ejemplo, sobre cuándo una simple broma puede convertirse en una burla o comportamiento que sea ofensivo o hiera.

 

Para algunos niños, resulta particularmente difícil regular su comportamiento o sus acciones, por lo que es posible que necesiten apoyo adicional. Otros, en cambio, estarán imitando comportamientos que han visto en otras personas. De hecho, muchos que intimidan a otros lo hacen porque ellos mismos se encuentran en una situación difícil, en cuyo caso necesitarán ayuda para explorar cómo se sienten, qué los llevó a dicho comportamiento y qué debe cambiar. Igualmente, es perfectamente común que tengan discusiones y peleas entre amigos, por lo que deberemos guiarlos para resolver el conflicto y ‘hacer las paces’.

 

Los niños están influenciados por su familia y por la comunidad en la que crecen. Todo lo que ven, escuchan o leen les afecta en gran medida. Por ello, debemos ser conscientes de la necesidad de trabajar para educarles en una sociedad inclusiva, que haga frente a los prejuicios, y en la que nuestros hijos se sientan seguros y valorados.

 

Además, es muy importante que les enseñemos el valor de la diversidad, porque los niños en muchas ocasiones suelen enfocarse en aspectos sobre las personas que sienten que son diferentes: ya sea por cuestiones de discapacidad, raza, género, sexualidad, fe, pobreza, talento, situaciones en el hogar o incluso afecciones de la piel, alergias, entre muchos otros factores. 

 

¿Qué consejos podemos dar a nuestros hijos o estudiantes?

Existen ciertas pautas que siempre podremos darles para evitar de primera mano que se produzcan situaciones desagradables o que se vean involucrados en cualquier tipo de conflicto. Algunas de ellas son:

  • Enseñarles a ser amables y respetuosos con los demás juega un papel vital para modelar sus relaciones positivas.
  • Ayudarles a reconocer y enfrentar las injusticias. Los niños deben comprender que existen prejuicios y desigualdades que no deben determinar sus actitudes.
  • Explicarles el valor de la verdadera amistad para que sepan diferenciar y reconocer cuándo están siendo desagradables o manipuladores con ellos, o ellos con los demás. 
  • Inculcarles confianza en ellos mismos. Ya sean más o menos tímidos, la confianza en uno mismo es algo que debe trabajarse desde pequeños.
  • Mostrarles apoyo continuo para que sepan enfrentar todo tipo de situaciones y pedir ayuda. Deben saber que no están solos y que en sus comportamientos y situaciones se encuentran involucradas otras personas.
  • Establecer ciertos límites tanto físicos como emocionales, ayudándoles a comprender que no deben ser bruscos con los demás ni los demás con ellos. Los niños necesitan nuestra ayuda para aprender a respetar el espacio personal de uno mismo.

 

 

Por Educación 3.0

Fuente

https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/evitar-acoso-entre-menores/

Continue Reading...

jueves, 10 de diciembre de 2020

¿Qué es la “fatiga Zoom” y cómo evitarla en estudiantes?

 La educación en línea es nuestro mejor recurso ante la situación de aislamiento, pero también puede producir agotamiento si no se administra cuidadosamente.


 

La nueva normalidad nos ha obligado a adaptarnos a una manera diferente de impartir clases. El rol de la educación en línea ha sido trascendental para la continuidad de la educación en todos los niveles, pero esta transición ha tenido sus bemoles.

Desde acoso cibernético, zoombombing, disponibilidad de recursos tecnológicos, hasta problemas de horarios o carga de trabajo en casa para las madres y padres, la instauración de la educación en línea como principal plataforma didáctica no ha estado libre de obstáculos. Con meses dentro de este nuevo esquema surge otra problemática a tratar para asegurar una experiencia educativa de calidad: la fatiga Zoom.

 

La ‘fatiga Zoom’ o ‘fatiga por Zoom’ se define como un estado de hastío, cansancio y aburrimiento que puede sentir un usuario al atender múltiples juntas, clases o eventos en línea durante el día. Los efectos causados por esta fatiga pueden ser perjudiciales para un ambiente didáctico, especialmente si se presentan frecuentemente.

 

¿Cómo nos afecta la ‘fatiga Zoom’?

Algunos de los síntomas de la ‘fatiga Zoom’ son: dificultad para concentrarse, agotamiento físico, ansiedad al entrar a una llamada o durante la misma, irritabilidad, dolor de cabeza y cansancio ocular, entre otros.

 

El problema puede ser más serio cuando se trata de niños, que no tienen aún las herramientas para identificar que lo que les sucede es simplemente ‘fatiga Zoom’. En casos como estos los padres deben ser vigilantes ante la tolerancia de los niños a estar sentados frente a una pantalla.

Si un niño deja la sesión de clase en la que está para jugar con sus juguetes, tiene un episodio de ira o simplemente se niega a entrar a la sesión, podría no ser una situación de capricho, sino un caso real de agotamiento para el aprendizaje remoto o ‘fatiga Zoom’.

 

¿Cómo combatir la ‘fatiga Zoom’ en niños?

Uno de los aspectos que dispara el estrés en los niños al estar demasiado tiempo en sesiones en línea es que no pueden moverse mucho. Es recomendable utilizar los periodos de receso para que los niños descarguen un poco de la energía que no pueden usar mientras están sentados. Diez minutos de caminata, un par de ejercicios de yoga o pasar un rato breve jugando con su mascota, puede ayudar significativamente a reducir los niveles de estrés y mejorar la concentración de los niños.

 

Ejemplos de posturas correctas e incorrectas. Freepik/ssstocker.

Crear un espacio adecuado para el aprendizaje pero que también permita la relajación, es crucial para que los niños estén más cómodos en las clases. Este espacio debe habilitar el uso de una computadora en una posición de sentado correcta que no implique ningún esfuerzo extra por parte del niño, con la pantalla a nivel de los ojos y a una distancia razonable de los mismos. 

 

También es recomendable que esté libre de distracciones, pero que tenga elementos que el niño considere suyos y lo hagan sentir cómodo en este espacio.

 

Crear una agenda que tenga en cuenta los plazos necesarios para cumplir con las responsabilidades escolares, pero que sea flexible de acuerdo a las necesidades del niño, es instrumental para mantener a raya la ‘fatiga Zoom’. También es importante darle al niño un sentido de control y responsabilidad sobre su propia agenda. Trabajar con el hecho de que un niño tenga problemas para madrugar o necesite más pausas durante una jornada escolar es posible con un esquema 100 % en línea, además necesario para mantenerlos con una alto nivel de atención y motivación.

 

¿Cómo combatir la ‘fatiga Zoom’ en los estudiantes jóvenes?

Si bien los alumnos de grados más avanzados tienen mejores herramientas para identificar y manejar la fatiga por aprendizaje remoto, también es necesario que los maestros estén al pendiente aspectos que podrían dispararla, así como de estrategias para disminuirlo.

 

Para este propósito la retroalimentación es básica. Es necesario tener un canal de comunicación abierta con los estudiantes para saber cómo están emocionalmente y tomar decisiones con base en la capacidad y salud mental de los alumnos en tiempos de encierro. Como maestros, es recomendable dedicar un tiempo de la clase a conocer el estado de nuestros estudiantes y motivarlos a compartir sus inquietudes al momento de elaborar una agenda y marcar un ritmo de trabajo.

 

Diversificar y priorizar es clave. Al momento de estructurar la dinámica de la clase a lo largo de un semestre hay que preguntarse: ¿Es necesario que los alumnos estén interactuando en tiempo real para este tema o cuestión? ¿La puedo grabar para que la vean y la repitan a su ritmo?

 

Esta es una de las decisiones más importantes en un modelo 100 % en línea. Actividades como mesas de trabajo, diálogos o debates, necesitan presencia virtual en tiempo real, pero quizás lecciones sobre aspectos teóricos de español o historia, así como avisos generales de la escuela no necesitan impartirse al momento.

 

Tanto el tiempo como el nivel de concentración de estudiantes, maestros y familias es limitado. En un contexto de aislamiento prolongado, debemos ser cuidadosos con ese recurso. Las lecciones grabadas ofrecen la ventaja de poder ser vistas en un horario más flexible, y revisarlas cuantas veces sea necesario hasta captar la idea. De la misma forma, liberan el tiempo y la disponibilidad del maestro para dedicarse a aclarar dudas en vez de tener que dividir la sesión entre presentar el tema y luego responder preguntas.

 

Ser conciso, breve y amigable también es determinante en el propósito de mantener la atención de los alumnos y hacer más fácil el proceso enseñanza-aprendizaje, de la misma forma ayuda a prevenir el desgaste por parte de maestros con jornadas largas.

 

¿Has tenido problemas para mantener la atención de tus alumnos en clase? ¿Alguno de tus alumnos ha presentado síntomas de ‘fatiga Zoom’? ¿Los has tenido tú? ¿Qué estrategias has utilizado para nivelar tu salón de clases ante estas circunstancias? Cuéntanos en los comentarios. 

 

 

 

 

 

Por Sifía García-Bullé

Fuente

https://observatorio.tec.mx/edu-news/fatiga-zoom-estudiantes?fbclid=IwAR1AHc1AejCCLK0K0TKlCHKsgAZbTjToWEPCQ51VXZvsDuniSzZXC0JtKAo

Continue Reading...

viernes, 4 de diciembre de 2020

Cómo lograr que los niños y niñas se perdonen de verdad

 En innumerables ocasiones cuando se genera un conflicto tanto en el aula, como en el parque, el patio o en casa la manera más socorrida para solucionarlo termina con un “pide perdón” seguido de un “ya podéis iros a jugar, porque está solucionado”. La duda que se plantea en esta manera de abordar la resolución de conflictos es la siguiente: ¿Es verdadero este perdón? ¿Han aprendido algo de este conflicto? ¿Estamos seguros que no se va a volver a repetir este conflicto?

 


Si realmente queremos que el perdón sea verdadero, tenemos que tener claro que la persona que lo pide y la que lo da tienen que sentir la necesidad de ser perdonados y de perdonar. No podemos concebir el perdón como el broche final de un conflicto, por ello, los adultos no deberíamos exigirlo, pues se trata de un sentimiento y una decisión personal. El perdón de verdad surge de la empatía y de la comprensión de las necesidades del otro.

 

¿Cómo podemos ayudar a conseguir ese perdón de verdad al mediar en un conflicto entre niños o niñas?

-VALIDAR lo que ambas partes sienten (tienen derecho a sentirse como se sienten). De esta manera y con la ayuda de un adulto es más fácil la reflexión.

-Hablar y hablarnos desde la AMABILIDAD y la paciencia. No hay que tener prisa por solucionar las cosas, a veces lleva un tiempo.

-Olvidarnos de los prejuicios, de esa manera ayudamos a realizar una ESCUCHA EMPÁTICA.

-AYUDAR a solucionar, NO solucionar. Si se lo hacemos nosotros no aprenderán y se acostumbrarán a que el adulto haga su responsabilidad.

-No AMENAZAR O CASTIGAR. Sino aprenderán que los conflictos se solucionan dañando.

HABLAR con ellos y escucharlos y ayudar a que escuchen a los otros. De esta manera aprenden que los conflictos se solucionan hablando.

CONFIAR en ellos, en su bondad y en su capacidad empática.

El perdón de verdad surge de la empatía y de la comprensión de las necesidades del otro.

 

Para ayudarles a que se perdonen de verdad podemos seguir los siguientes pasos:

1.      El adulto tiene que estar calmado.

2.      Buscar la calma de los niños o las niñas podemos ayudarnos de la respiración para ello. Sin calma no se puede resolver el conflicto.

3.      Buscar un momento y espacio adecuado para poder hablar de forma tranquila y libremente.

4.      Facilitar que cada parte exprese:

-¿Cómo se siente o se han sentido?

-¿Qué piensa cada uno que ha pasado?

-¿Qué necesita cada uno?

-¿Qué pide cada uno?

5. Ayudarles a llegar a un acuerdo que restaure el daño causado de una forma justa y beneficiosa para ambas partes.

6. Reflexionar qué pueden hacer, o que harían, si vuelve a ocurrir.

7. Felicitar y agradecerles.

Es muy probable que el perdón de verdad surja en el paso cinco. Si no surge no podemos forzarlo ni pretender que siempre ocurra. Tenemos que aceptar que es algo que puede surgir o no. Y tenemos que aprender a reconocer los gestos del perdón de verdad más allá de las palabras, pues lo podemos ver también en forma de un abrazo, una caricia e incluso una mirada o sonrisa.

 

Desde la Asociación Teatro de Conciencia, y desde el programa “En Sus Zapatos”, queremos seguir facilitando la alfabetización emocional de adultos y niños, en este caso sin teatro–como lo hacemos habitualmente, pero sí con otros recursos. Puedes sugerirnos temas escribiendo a: info@teatrodeconciencia.org 

Si quieres formarte en nuestro método de alfabetización emocional,  te puede interesar nuestro Postgrado en Educación Emocional con Teatro de Conciencia. Método “En Sus Zapatos”.  Puedes informarte aquí

 

Desde la Asociación Teatro de Conciencia, y desde el programa “En Sus Zapatos”, queremos seguir facilitando la alfabetización emocional de adultos y niños, en este caso sin teatro–como lo hacemos habitualmente, pero sí con otros recursos. Puedes sugerirnos temas escribiendo a: info@teatrodeconciencia.org 

 

Si quieres formarte en nuestro método de alfabetización emocional,  te puede interesar nuestro Postgrado en Educación Emocional con Teatro de Conciencia. Método “En Sus Zapatos”.  Puedes informarte aquí

 

 

 

 

 

Por Ruth Murciego Álvarez (Docente y facilitadora del programa de alfabetización emocional "En Sus Zapatos").

Fuente

https://www.magisnet.com/2020/11/como-lograr-que-los-ninos-y-ninas-se-perdonen-de-verdad/

Continue Reading...
 

Histats

Stat Counter

Escuela y familia Copyright © 2009 WoodMag is Designed by Ipietoon for Free Blogger Template