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miércoles, 19 de febrero de 2020

«Los niños pasan mucho tiempo en redes sociales y en realidad quien les educa es la tribu»

«Los niños pasan mucho tiempo en redes sociales y en realidad quien les educa es la tribu»
Paloma Llaneza es abogada especialista en tecnología. Nos habla de las imprudencias que cometemos, como adultos, y dejamos cometer a chichas y chicos con nuestros datos. También sobre la necesidad de mejora de la formación en todos los niveles.


Hablar con Paloma Llaneza asusta un poco. Abogada especializada en Derecho Tecnológico y socio director de Razona LegalTech, Llaneza habla sobre un internet de hackers, malas prácticas personales y deficiente educación de los usuarios que pone en peligro su privacidad con más asiduidad y facilidad de la que uno podría pensar. Y la privacidad no son tus oscuros secretos inconfesables, alerta. Es que la aseguradora sepa que tienes problemas de salud y te niegue un seguro. Además, Llaneza, que las ha visto de todos los colores en los juzgados, llama la atención sobre las nuevas amenazas, que no provienen de Rusia o China sino quizá del vecino de enfrente, animado por la disponibilidad tecnológica a realizar en internet actos como el espionaje de su novia o su socio comercial, que jamás haría en vida real. Pero tampoco hay que volverse paranoico. Su consejo: sé consciente de dónde estás y qué das a cambio de servicios gratuitos.
Habla del comportamiento de la gente en internet. Quizá sea una pregunta muy amplia, pero ¿cuál es este comportamiento?
El alma humana no varía gran cosa. Los últimos acontecimientos en EE UU nos dicen que el cerebro reptil nos gobierna más que el lóbulo frontal, que es el que debe tomar las decisiones más complejas. Creo que el comportamiento de la gente es el mismo, pero se ve aumentado o agravado por el medio. No es lo mismo cuando te insultaban o acosaban en el colegio haciendo dibujos en la puerta de un váter, que se quedaba en un doloroso pero reducido núcleo, a que ahora se haga por Whatsapp, que el insulto te lo hagan tus compañeros a través de una herramienta a la que accede todo el mundo. Hay nuevos sistemas de exclusión, antes no te dejaban jugar a la pelota y ahora te expulsan de un grupo de Whatsapp o hacen uno sin ti. Respecto al alma humana no he encontrado comportamientos diferentes, lo que pasa es que son más evidentes.
Y más continuos, ¿no?
Hay una especie de verborragia preocupante. Antes la gente se guardaba los pensamientos y ahora se ve en la necesidad de compartirlos. Por eso creo que es importante cómo educar a la gente en el control del impulso. Una de las cosas que ha traído la tecnología es que antes se controlaba ese impulso, no se decían las cosas por educación o lo que fuera, ahora la gente está desinhibida.
¿Esto es una cuestión de las escuelas, de las familias, de todos?
Creo que hay un problema previo a las escuelas. Es una sociedad que ha cambiado la perspectiva. Yo vengo de una generación donde la autoridad, la jerarquía, eran importantes y si te frustrabas poco importaba porque te preparaba para el futuro. La vida está llena de frustraciones. Frustrarte, saber que todo tiene un límite y que no siempre depende de ti te ayuda, te hace más resiliente. Pero hemos educado una generación a la que les hemos hecho los reyes de la casa, tienen derecho a todo, que no se callen. Yo estoy a favor de que la gente se desarrolle, etc. pero que, junto a eso, no se le enseñe un contexto, un sentido crítico, me parece preocupante. Los niños pasan mucho tiempo en soledad o con sus amigos a través de las redes sociales o la mensajería instantánea. En realidad quien les educa es la tribu.
Mucha gente me habla de esto últimamente…
Te digo otra cosa, que se ve cuando das clase a universitarios. Se está dando lugar a dos tipos de adolescentes, dos razas de veinteañeros. La gente que viene de buenas familias, preparados, con un contexto estupendo y un bagaje cultural, etc. que se ha podido permitir una buena educación -este es un aspecto importante, la dejación que se ha hecho en este país de una educación orientada a la excelencia- y encuentras estos dos niveles: gente muy preparada para hacer lo que quiera y el resto, que no ha tenido un interés personal, que han creído que la formación es ir a clase y sacar un título. Notas una gran diferencia que te lleva a pensar que los primeros gobernarán el mundo y los segundo serán gobernados.
Me habla de relaciones entre personas, pero ¿cómo nos relacionamos con internet? Se habla de los “nativos digitales” pero no sé si eso hace a los jóvenes más competentes.
Yo siempre pongo el siguiente símil. Nací con la televisión, es de mi época. Eso me ha generado unos hábitos de consumo distintos, pero no me pone en mejor posición para saber cómo meter publicidad en la tele o financiar una radio. Lo mismo le pasa a esta generación. Que por bien que se manejen -y es que ahora es muy fácil porque hay gente muy lista trabajando exclusivamente en la usabilidad-, no hace falta ser nobel (últimamente me encuentro a mucha madre que se cree que su hijo es súper listo por usar la tableta). Eso no nos convierte en seres excepcionales ni en un conocedor de los problemas enormes de privacidad que tiene el entorno ni los problemas de criterio que tienes si tu única fuente de información es Facebook y piensas que todo lo que sale ahí es cierto.
Y de ahí vienen los problemas con las fake news y otras cosas. Tú confías en tus prescriptores y tus prescriptores son tu red. Y el prescriptor es tu amigo de cañas o del colegio. ¿Qué clase de prescriptor es ese? Vamos a ser realistas. Si no hay alguien con un criterio propio del periodismo que intermedie y te diga: “Estos son los hechos y los hemos comprobado” pues volvemos otra vez al Súper Pop de mi época. Son objetos de estafas con una facilidad extraordinaria y de manipulación ideológica con una facilidad más extraordinaria todavía.

El problema es que mala solución tiene. Desde arriba no va a venir.
Empezaría por algo que me parece lamentable, que es que los niños vayan aprobando porque sí. Que puedas pasar de curso con cuatro suspensas no me entra en la cabeza. El que no exista una cultura del esfuerzo, que dé igual que estés sentado al fondo de la clase, que estés utilizando el móvil en clase y pase nada, o si te lo quita el profesor vienen los padres y le montan una bronca, me parece terrible.
Creo que hay una responsabilidad de ciertos medios de comunicación, que transmiten un modelo de Mujeres, hombres y viceversa que es muy dañino. La gente quiere ser famosa antes que saber expresarse bien. Me parece dramático. Se está produciendo esta gran división entre la gente que se está formando y será la que mande y la masa, más aborregada que en otros tiempos. En los 50 la gente sabía que era ignorante y quería progresar. Ahora tenemos una masa que cree que lo sabe todo, y es mucho peor porque son refractarios a todo conocimiento.

Entonces, ¿de generación mejor preparada, nada?
Yo estoy convencida de que no. Lo vemos en los despachos de abogados. Llegan con unas faltas de ortografía de temblar. Con una capacidad de expresión de un niño de cinco años. Hay una generación que lo está, que se ha ido fuera. Y luego hay gente que se ha tenido que ir porque tiene una carrera que solo le vale para limpiar habitaciones porque no habla idiomas, porque ha ido aprobando pero sus conocimientos dan poco de sí. Es cierto que no se ha creado un empleo digno para la gente, pero igual tampoco habrían encontrado nada con pleno empleo “de lo suyo”. Hay un problema con la elección de las carreras. Antes solo se estudiaban carreras que tuvieran salida. Ahora se estudia lo que sea porque se ha transmitido la idea de que lo importante es ser feliz. Eso es un error. Haz lo que te guste en tu tiempo libre, dedícate a lo que eres bueno.
Hemos hablado de la privacidad en internet. Más allá de los problemas que uno mismo se genera colgando cosas que no debe, ¿hay un problema con la privacidad solo por navegar por internet?
Absoluto, tremendo. Pero lo comparten padres e hijos. Vivimos en una época de adolescencia con internet y todo el mundo toma malas decisiones. No veo una concienciación por parte de los padres, y si ellos no son conscientes no lo pueden transmitir. No es sólo lo que hacemos de manera consciente; lo que tiene mucho más valor es lo que hacemos de manera inconsciente. El geoposicionamiento, saber dónde estás en cada momento, qué aplicaciones abres… Todos estos datos, no obvios para los usuarios, se analizan y gracias a comportamientos pasados de una persona puedo mapear perfectamente hasta lo que piensa, su orientación sexual. Unido con lo que dice en redes sociales y con el uso del teléfono me puede decir un montón de cosas.
El otro día una compañera de trabajo me decía que se despertó en mitad de la noche porque le estaba hablando el teléfono porque tiene el reconocimiento de voz y estaba hablando en sueños. Esa cosa tan tonta hace que tu voz se guarde en Apple, haya un reconocimiento de voz, esa voz se utilice para hacer patrones de comportamiento, etc. Siri es capaz de identificar tu voz aunque no estés en un determinado aparato, con lo que puede saber si estás con una persona en un momento. Esto es meter un cotilla en casa. Todos los asistentes del hogar que ya están aquí, que están por defecto activados para estar en escucha cuando oyen tu voz, están grabando tu vida. No consentiríamos que un señor de gris se sentara a observar lo que dices, lo que haces. Pues eso ya lo hemos hecho de manera masiva.
Pero la gente piensa que es anónima, que no tiene nada que ocultar, que qué más le da que le espíen.
Google se gastó en el primer semestre de 2016 en almacenamiento 3.000 millones de dólares. ¿Alguien se cree que es gratis? Si lo hacen es porque es negocio, porque tú eres el producto. Tú puedes pensar que no tienes nada que ocultar, pero tu información es importante para los anunciantes, para el gobierno, para que en el futuro te den o quiten un seguro médico. Si corres mucho y luego cuelgas fotos atiborrándote a cochinillo o cervezas, seguramente no te den el seguro porque tienes riesgo cardiaco. Todo eso ya se puede hacer.
¿Hay defensa posible contra eso?
En Europa tenemos el reglamento de protección de datos, en EE UU no hay nada, y todos estos servicios se prestan allí. Hay una parte de las empresas que están empezando tímidamente en España, no reconociendo que lo hacen, con el big data, contando con el consentimiento…
Pero es que lo del consentimiento no vale para nada. La gente dice que sí y a seguir, si no, no hay servicio, no te puedes instalar la aplicación de turno.
Correcto. Hay empresas que están empezando a hacer perfiles de sus clientes con información que ellos no tienen. Tu banco sabe mucho de ti. Si además le añades redes sociales, ya sabe de ti todo lo que necesita saber. Se hacen unas prospectivas impresionantes. La gente dice: “No me afecta”, pero igual te sale el seguro más caro, no te dan una hipoteca o un crédito. El reglamento lo prohíbe, pero en EE UU ya se hace. Aquí legalmente no, pero nunca puedes estar seguro de que un banco te vaya a negar un crédito basado en criterios que nunca te facilitan. Eso a alguien que piensa que no tiene nada que ocultar. Que por otra parte la gente cree que algo que ocultar es una parafilia o algo delictivo. Pero, ¿cuánta gente busca en google pastillas para dormir o cosas según su estado de ánimo? ¿Son cosas que quieren que sepan los demás?
Pero no me queda claro si tenemos defensa contra esto o no.
En España, sí. La legislación es muy restrictiva y, si nos enteramos, tenemos defensa. A partir de 2018, las empresas americanas tendrán que cumplir la legislación europea si quieren ofrecer sus servicios aquí. Creo que es importante la postura que ha tomado Europa de defender la privacidad por encima de potenciar muchas start ups que se basan fundamentalmente en el uso del dato. Todas las start ups que funcionan con aplicaciones con servicios gratuitos viven del dato. Se dice que España es muy poco innovadora. No, es que en España hay unos límites legales que si traes un negocio de EE UU creyendo que va a funcionar no lo hace porque la legislación no lo permite. Y eso es bueno. Búscate otro negocio.

Pero, a nivel particular, ¿qué podemos hacer? Porque si uno se quiere instalar una aplicación tiene que tragar. ¿La solución es no instalarse (casi) nada?
Yo me instalo pocas cosas y lo hago con criterio. Esto forma parte de la educación que tienes que darle a tus hijos. En el caso de Apple, por ejemplo, antes del iOs 9 o le dabas permiso a todas las aplicaciones para que te geoposicionaran o a ninguna. Hay que hacer una análisis medianamente decente de qué le estoy dando a qué empresa, dónde está, etc. ¿Está radicada en Malta? Igual no quieres cederle tus datos. Yo tengo todo capado en el móvil: el acceso al micrófono, a la cámara, al geoposicionamiento, etc. Y si una app me lo pide le digo que no. ¿Por qué necesita Instagram acceso a mi micrófono? Igual no quiero que tengas acceso a mi micrófono porque lo puedes activar remotamente.
Esto siempre se dice. ¿Pasa realmente?
Pasa. Te pone los pelos de punta lo sencillo que es hackear un móvil, no es una película de espías. Que vayas a una reunión de seguridad y no te dejen entrar más que con un papel y un lápiz, será por algo. No somos una panda de paranoicos, existe una aplicación llamada Cerverus que en teoría es para recuperar móviles perdidos pero de hecho te permite espiar a una persona, acceder a sus mensajes, saber dónde está, activar el micrófono de manera remota, hacer fotos… Ya ha habido una sentencia condenatoria a un chico que lo instaló en el teléfono de su novia. Cada vez pasa más. Es una aplicación gratuita que no deja rastro.



Autor
Daniel Sánchez Caballero
Fuente
https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/02/07/los-ninos-pasan-mucho-tiempo-en-redes-sociales-y-en-realidad-quien-les-educa-es-la-tribu/
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lunes, 26 de marzo de 2012

Educar adolescentes en redes sociales

Las redes sociales en Internet se constituyen en un fenómeno explosivo, y fundamentalmente novedoso. Esto genera incertidumbres en los padres ¿Qué hacer? ¿Cuál es el margen de acción? El siguiente artículo reflexiona sobre el problema.



El autor analiza el componente identitario de las redes sociales para la actual generación de adolescentes, que las utiliza como una herramienta para zafarse del exceso de control y protección paterno. Recomienda dejar espacio a los adolescentes para que ellos decidan, pero a la vez estar cerca, para que sepan que pueden contar con nosotros ante cualquier duda o peligro. Además, recuerda una serie de consejos básicos a transmitir a los menores, para preservar su identidad y sus derechos como usuarios, como no dar datos personales, advertirles de que las imágenes expuestas pueden ser utilizadas o manipuladas, y cuidar la información que enseñan a los demás, entre otras recomendaciones.

Tener hijos adolescentes o poder tenerlos dentro de poco –en cuanto crezcan los niños y las niñas que criamos implica pensar en el fenómeno de las Redes Sociales en Internet. Nuestras generaciones más jóvenes han nacido con el ratón en la mano y el portátil bajo el brazo. Esta situación implica una relación asimétrica con las nuevas tecnologías, ellos saben de estas cosas más que nosotros y esto determina nuestra posición como padres y madres.

Parece que las nuevas tecnologías de la comunicación no sólo separan generaciones por cómo las usan, sino que además, se están utilizando como elemento identitario diferencial. Así, igual que hace unas décadas los vaqueros o la música rock eran vividos como señales que daban sentido e identidad a una generación frente a la anterior, ahora el uso del móvil, Messenger o Tuenti sirven para definir elementos compartidos que definen a nuestros adolescentes y jóvenes.

Las Redes Sociales en Internet existen desde hace muy poco tiempo. Se habla de 10 años, y se afirma que existen más de 100 millones de usuarios. No tenemos porqué tomar la cifra como exacta, pero en todo caso nos ayuda a entender cómo se trata de un acontecimiento con una fuerte tendencia expansiva. En el que participan masivamente jóvenes y adolescentes.

Debemos pensar qué utilidades tiene para los y las adolescentes este espacio de comunicación “virtual”. A través de la página personal de Facebook o Tuenti (por mencionar algunas de las redes más extendidas) los chicos y chicas se muestran, juegan a construir identidades, deciden cómo se exhiben ante los demás… A la vez pueden comunicarse y encontrarse de múltiples formas y evitando las restricciones espacio-temporales que les imponemos desde nuestra cultura. Así esta generación de adolescentes, una de las más protegidas y controladas por los adultos, ha conseguido encontrar un medio desde el que romper el cuidado con el que se les limitaba sus relaciones con los iguales. En un marco social en el que hay pocos hermanos, la relación con la familia extensa –sobre todo con los primos se hace más complicada y cuando los tiempos y espacios libres se han restringido por los posibles peligros que pueden acechar a la infancia y la adolescencia –mucho más en las ciudades-, resulta que los chicos y las chicas han encontrado un medio para hablar con sus amigos desde el ordenador de su habitación o desde el sofá del salón cuando están tecleando en el portátil familiar.

Todo esto provoca un significativo nivel de incertidumbre en muchos padres y madres. Y podemos pensar en algunas razones. Por ejemplo, mencionemos cómo estas nuevas aplicaciones informáticas ponen en cuestión la tradicional asimetría del saber que deja por encima a los padres y madres. Aquí la cosa es al contrario, son los chicos y las chicas los que pueden dar lecciones a sus mayores. Otra fuente de inquietud pasa por reconocer que a través del ordenador ya no sirven los tradicionales sistemas de control familiar. Ahora no basta con determinar a qué hora se vuelve a casa o con llamar por el teléfono móvil para saber con quienes están nuestros hijos e hijas. Con estas nuevas formas de comunicación ellos pueden estar usando el chat de Facebook y escribirse con una persona de 25 años o con un amigo residente en Santiago de Chile con el que comparten la afición por el motociclismo.

Y por supuesto están los otros miedos, los de siempre: que nuestro hijo o hija entre en contacto con alguien que le haga daño, que le “roben” algo valioso, que se exponga a situaciones traumáticas… En este sentido Internet reproduce los temores habituales que tenemos los padres y madres ante cualquier tipo de relación social. Y es que probablemente esto se nos escapa: Internet no es más que un nuevo medio para hacer las mismas cosas. Por eso aparecen razonablemente los mismos y antiguos miedos. “No te salgas del bosque y no hables con extraños” fueron las dos únicas indicaciones que oyó Caperucita de labios de su madre, antes de dejarla para cruzar el bosque.

Y esto nos lleva a que pensar en educar sobre las redes sociales de Internet es hacer lo de siempre en otro contexto. Desde esta perspectiva recuperamos algunos de los instrumentos básicos de la crianza: el control como contención; el apoyo como instrumento de estímulo; la comunicación como recurso para establecer vínculos. Nada más y nada menos.

Por otro lado es importante saber ajustar cada respuesta a la situación y la edad. A veces les dejamos solos demasiado pronto y a veces demasiado tarde. En ocasiones es algo que no decidimos, que viene dado por las circunstancias, pero incluso en esos momentos, si somos conscientes de ello, podemos hacer por reducir las dificultades que esto conlleva. También desde un marco general, queremos destacar la importancia de poder estar cerca para hablar y atender si aparecen problemas. A veces el trabajo educativo en la adolescencia es un trabajo de acompañamiento, de estar junto a ellos atentos y distantes a la vez. Dejar espacio para que ellos decidan a la vez que estamos cerca como un salvavidas que no hay necesidad de usar pero cuya sola presencia recuerda peligros y promete ayuda cuando se pueda requerir.

Desde una perspectiva más específica, pensando en las características de la comunicación en Internet y ciertas características de los y las adolescentes, podemos pensar en cuestiones como la imagen personal, las dificultades entre pensamiento y acción, las relaciones amistosas y el aprendizaje de los derechos como usuarios. Repasémoslos de forma breve. La Red ofrece a los y las adolescentes un mágico escaparate donde mostrarse a los demás y desde el que recibir (e imaginar) respuestas de los otros. Hay que pensar lo que se muestra, cómo se muestra y a quién se enseña. A la vez, cuidarse en Internet implica tener claro que no se deben dar datos personales (domicilio, teléfono, información bancario, números o claves de tarjetas de crédito). Incluso es recomendable identificarse sin dar el nombre completo, usando alias que permitan proteger nuestra identidad. En otro sentido las imágenes expuestas pueden ser utilizadas y/o manipuladas por otros, tener esto en cuenta y cuidar qué se enseña a los demás es importante en un medio en el que la información (escrita o visual) puede permanecer en teoría hasta el infinito.

Y hablamos repetidamente de pensar porque es una acción importante en este grupo de edad que puede tender con demasiada rapidez a la actuación, aunque esto no sea algo exclusivo de los adolescentes. En Internet, una vez que se incluyen imágenes, datos o cualquier otra información sobre una persona esta información queda fuera de su control. Y aunque hablamos del mundo virtual, en ese mundo de pantallas y microprocesadores pasan cosas que nos llegan al mundo real, a nuestras emociones y nuestros afectos. Los ordenadores pueden hacer daño y dejar heridas. Cuidarnos con ellos es cuidarnos a nosotros.

A través de las aplicaciones de Internet los chicos y chicas se comunican. Esto nos lleva a otro punto: cómo se articulan las relaciones. Aquí es importante cuidar a los amigos y en ocasiones cuidarse de ellos ¿Son siempre los amigos de sus amigos sus amigos? Hay que tratar de seleccionar bien a quién se permite acceder a nuestra información. Esto implica usar los niveles de “privacidad” de las Redes, ajustando cada contenido al nivel de privacidad que se estime más oportuno. En este plano hay que prestar atención a las posibilidades de ligar: hacerlo en Internet con extraños puede tener graves consecuencias. Tengamos en cuenta que algunas personas mienten sobre su verdadera identidad. Si bien se trata de situaciones poco frecuentes, a veces se conciertan citas entre personas que se han conocido en Internet. Si esto ocurre, es importante que la cita se organice en un lugar público durante las horas del día y en compañía de amigos de confianza. Es importante avisar a un adulto sobre dónde se va.

Desde otro plano Internet es negocio. Muchas de sus aplicaciones son producidas por empresas y esto también ocurre en las Redes Sociales. Aquí debemos incluir la mirada del consumidor y pensar en nuestras estrategias y derechos como usuarios. Así debemos recordar que no todas las Redes Sociales son iguales ni tratan o defienden nuestra información de la misma forma. Y nosotros podemos escoger cuál nos resulta más útil para nuestros intereses o más respetuosa con nuestros derechos. Además existen mecanismos de regulación y denuncia para utilizar en situaciones en las que consideremos que se producen irregularidades o se usan nuestros datos inadecuadamente, para ello hay que conocer esos procedimientos. Por último, en este sentido comercial hay que abrir el campo de análisis al papel y el impacto de la publicidad. Estos nuevos medios de comunicación son utilizados también por otras empresas comerciales que buscan impactar en los usuarios de las Redes Sociales y dirigir sus conductas y adquisiciones.

En un reciente estudio del INJUVE, Rubio y Menor recogen cómo las preocupaciones de los jóvenes y los adolescentes coinciden con las de sus padres ante los riesgos y peligros de Internet. Hay que construir condiciones desde las que podamos confiar en nuestros hijos e hijas, en sus recursos, su capacidad de análisis, su sensatez, también entendiendo que si se da una dificultad que les sobrepasa van a pedirnos ayuda. Confianza que se vuelva también hacia ellos, ayudándoles a ganar autonomía y madurez.

Acabemos recordando que nuestra sociedad reparte y multiplica los agentes socializadores. No sólo en nuestras casas nuestros hijos e hijas crecen y se educan. Por ello queremos hacer una breve mención del papel de la escuela en la educación ante las nuevas tecnologías. La LOE y sus desarrollos proponen en este sentido educar la competencia digital, en la que se incluyen habilidades y destrezas para utilizar estos nuevos medios. Sólo queremos aquí subrayar la necesidad de no quedarnos en una exigencia de eficacia instrumental (saber usarlos y manejar máquinas y aplicaciones). Además de saber utilizar el teclado y el ratón debemos favorecer entre chicos y chicas el aprendizaje de sistemas éticos y actitudes que permitan que la llamada “ágora digital” esté organizada según principios democráticos. También con los ordenadores se enseña o se aprende a ser ciudadano. Y esto es algo que debemos tener presente a la hora de impulsar iniciativas como madres y padres desde nuestras asociaciones y en los consejos escolares.


Autor
Luis García Campos
Colaborador de Formación de CEAPA, psicólogo y orientador
Extraído de
nov/dic 2009 padres y madres de alumnos y alumnas



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miércoles, 4 de marzo de 2009

¿Cómo nace la propuesta de la formación para padres en las escuelas?

Este fin de siglo nos enfrenta al desafío de abordar los grandes problemas sociales y proponemos hacerlo desde una estrategia de trabajo grupal y sistémica, inspirada en valores de colaboración y complementariedad humana.

Niños y jóvenes crecen y se forman hoy, en un mundo con intereses deshumanizantes pensados para el beneficio de algunos y el perjuicio de otros, carente de sensibilidad social y del respeto por la vida y por los derechos humanos.


Se han perturbado las redes solidarias y esto ha afectado el marco de flexibilidad y seguridad necesario para que niños y jóvenes del fin del milenio construyan su autonomía singular. La dispersión social y la ruptura de la confianza vincular entre los hombres, provoca sufrimiento, y soledad en la humanidad.


El derrumbe de los modelos sociales adultos, es señal evidente del agotamiento y del fracaso de este sistema social, pero también es el punto de partida para el inicio de una transformación social. Surgen por doquier grupos diversos que comparten el mismo objetivo, reconstruir el tejido social. Desplegar en la acción esta propuesta no es sencillo y su concretización no se logra desde el puro deseo.
¿Cómo proteger desde la propia desprotección?
¿Cómo escuchar si nadie nos escucha?
¿Cómo enseñar la colaboración, si el tiempo de su construcción no está valorizado?
¿Cómo responder, si no tenemos claridad sobre la validez de nuestras propias respuestas?
¿Cómo contener cuando la incertidumbre y la falta de respuestas sociales nos deja sin voz?

El mundo ha comprendido y ha aceptado el abandono de la infancia y ha depositado en la escuela la esperanza de su reparación. La escuela aceptó el desafío, un poco por ingenuidad y omnipotencia y otro poco quizás por vestigios históricos de su antiguo poder.Ni padres ni docentes creen en la actualidad en este imaginario de poder.

Directivos y docentes conviven entre violencias de todo tipo que atraviesan el ejercicio de su rol y encarnan una demanda urgente de apoyo especializado para su función docente y para la orientación de las familias de su comunidad.


La familia, por otro lado, cansada quizás de buscar respuestas en el propio sistema incrementa sus reclamos no siempre con claridad y con adultez. La "culpa por el abandono" provoca a veces la búsqueda compulsiva del culpable y en las más de las veces ese "otro" que carga con la acusación, es la propia escuela donde su hijo se educa.¿Será que la escuela es el único lugar social donde todavía se los escucha?

Familia y escuela, no siempre consiguen el encuentro y la interacción adecuada, es frecuente observar en ambos sistemas, fuertes acusaciones sobre el malestar por la tarea no cumplida. La "culpa no reparada" por la sociedad, se instala de esta forma como un obstáculo para la integración, la coherencia y la contención que la niñez necesita para su evolución.


¿Qué proponemos?
Dejar atrás los roles estancos, los sistemas cerrados, la aparente libertad transformada en abandono en donde niños, jóvenes y adultos se homogeneizan en el atravesamiento de los medios, sin interlocutores válidos; sin una capacitación organizada que los sostenga en una alianza productiva con la cual superar algunos de los males de este siglo.


Esta necesidad social, reconocida en diversas comunidades del mundo y en nuestra sociedad, es la que ha llevado a muchas instituciones escolares a asumir en forma organizada la formación de padres de su comunidad. "Cuando el adulto es testigo, respetando sus iniciativas, tolerando los desordenes y los ruidos con que acompaña su muy ocupado día, el niño crece." (Francoise Doltó)


¿Qué puede hacer la escuela para desplegar un plan de trabajo con las familias de su comunidad?
§ Sensibilizar a los padres acerca de las necesidades psico-sociales de los integrantes de la familia en los diversos momentos del desarrollo y la incidencia de los comportamientos familiares en la promoción de conocimientos en sus hijos.
§ Construir un espacio de reflexión para padres y futuros padres en torno a su papel en la familia a partir de las diversas características que ésta tenga.
§ Trabajar a partir de casos reales, las diferentes problemáticas que afectan actualmente a las familias y a su propio hijo en particular.
§ Desarrollar diversas estrategias para brindar a los integrantes de la familia la información necesaria.
§ Promover y fortalecer relaciones más sanas y positivas tanto en el interior de la familia como con su entorno social.
§ Generar un espacio para el análisis de las relaciones familiares a partir de los estilos vinculares entre los mismos.¿Cómo hace la escuela desde su organización para poder ocuparse de una nueva tarea?


Este plan de formación para padres, excede la función de las escuelas. Requiere de un trabajo compartido y complementario con profesionales que se ocupan del ser humano en sus distintas áreas.(corporales, sociales, psíquicas y cognitivas). Profesionales que colaboren desde sus disciplinas específicas, esclareciendo a la familia-escuela sobre situaciones puntuales relativas a las problemáticas del niño/adolescente y otras propias de la realidad de las familias y del contexto social del alumno.¿Qué escuelas promueven esta formación?

No todas las escuelas tienen el estilo institucional para iniciar esta tarea. Adhieren a esta propuesta aquellas instituciones escolares que:- Están convencidas de la necesidad de una alianza familia - escuela.- Buscan el involucramiento de los padres en los salones de clase en actividades compartidas con sus alumnos.- Tienen muy en cuenta la opinión y el parecer de los padres frente a sus cambios y transformaciones.- Establecen comunicaciones cálidas, organizadas, en donde la escuela comunica la situación del hijo en forma integral y con la intensión de compartir un trabajo conjunto.


La construcción de un plan de formación para padres encuentra sentido en tanto familia-escuela adhieren al respeto mutuo de sus funciones diferenciadas y tienen conciencia de las limitaciones que implica la tarea solitaria de cada uno de estos dos sistemas¿Qué formas institucionales puede adoptar la escuela para responder a estas demandas?


Las escuelas pueden enfrentar esta función social y educativa de diferentes formas, tan válidas unas como otras según los recursos y características de la comunidad. - Escuelas que convocan a los profesionales de su comunidad educativa y forman un equipo de capacitadores voluntarios para cumplir con esta función.- Escuelas que se agrupan con otras en una suma cualitativa de sus recursos humanos. - Escuelas que contratan un sistema intermedio (Centros de formación para padres y docentes) que con un equipo de profesionales idóneos cumpla esta tarea. ¿Cómo se articula esta tarea con el trabajo desarrollado en la escuela?


El insumo que define las temáticas y la jerarquización en este programa, está dado por el Proyecto Institucional de la escuela, los lineamientos políticos - educativos que orientan la tarea escolar, el diagnóstico de debilidades y fortalezas de la escuela y las características y necesidades de la población educativa.¿Qué aspectos debe tener en cuenta este plan de formación de padres?

-Evaluación de las necesidades de alumnos, padres y docentes.- Selección de temas con metas claras y acotadas a situaciones puntuales.- Una metodología de aprendizaje activa y participativa, que promueva el intercambio y el enriquecimiento entre los pares y el aprendizaje grupal.
- Estrategias de trabajo seleccionadas teniendo en cuenta las características de la comunidad educativa.- Apertura a espacios compartidos por hijos, abuelos, personas significativas con una clara tendencia a promover la cohesión familiar y el entendimiento mutuo.
- Evaluación sistemática de las actividades realizadas por todos los participantes de las mismas.- Selección adecuada de los profesionales específicos que los temas requieran.¿Cuáles son las formas mas frecuentes con que la escuela cumple esta función?
- En forma especializada para los padres de su Comunidad Educativa.- Con padres y docentes de su escuela.- Separados (en distintos horarios).
- Juntos (con la finalidad de establecer acuerdos y pactos).- Con los padres los alumnos de la escuela y abierta a miembros de la comunidad barrial.¿Cuál son de los temas que generalmente convocan a los padres?


Podríamos dividirlos los temas solicitados en tres grandes núcleos convocantes.
1- Vinculados a cuestiones del conocimiento y aprendizaje.
2- Vinculados a problemas del niño en sus aspectos bio-psíquico-social.
3- Vinculados a situaciones familiares y del contexto que afectan o influyen en el comportamiento del niño-adolescente.Las prioridades dependen en general de la etapa evolutiva que se encuentre atravesando el hijo, o las situaciones propias de la familia y de las características de esa comunidad.
- En el nivel inicial se solicita información sobre el tema de los miedos, las mentiras, los celos, los límites, los permisos, el desarrollo de la creatividad, la autonomía, la prevención de enfermedades, la alimentación y la salud.
- En el nivel EGB, las cuestiones vinculadas al desarrollo de los conocimientos, a la convivencia, a la agresividad, al gusto por la lectura, a la influencia de los medios, al gusto por el arte, al uso de los medios, al gozo por la tarea productiva son algunos de los temas más solicitados
- En el nivel medio los padres de púberes y adolescentes se planteas otras situaciones tales como droga, sexo, aislamiento, violencia, cuestiones conflictivas de los niveles de socialización de su hijo, los amigos y la familia, los límites y las zonas de permisos, como también problemas de aprendizaje, orientación vocacional, el uso de la computadora, etc.
- En las escuelas especiales situaciones propias de la patología y aspectos vinculados a la integración y función de los padres, el lugar de los hermanos, etc.
- En todos los niveles surgen temas vinculados más a situaciones familiares : El divorcio y los hijos, el lugar del abuelo en la familia, las desaveniencias en el hogar, en casa hay un enfermo, cómo hablar con mi hijo, etc.

¿Cómo se organiza un taller para padres?

Puede tener diferentes formas organizativas que toman sentido según el tema que se trabaje.Ejemplo: Si desarrollamos temas vinculados al hijo y su madre consideramos que un taller para madres, facilitaría la revisión de situaciones problemáticas propias de este vínculo, si por otro lado trabajamos el rol de los padres convenimos en que grupos mixtos son más enriquecedores.


Del mismo modo que si el tema se amplia con la participación de los hijos un cine - debate puede abrir la polémica a los diferentes actores que conforman la familia.¿Quiénes son entonces los participantes?

Según los temas padres, madres o quienes ejercieran esta función, abuelos, familia con hijos, madres solas o solteras, padres divorciados, tutores o encargados.¿Qué formas toman estas actividades?Actividades diversas que dan respuestas a distintas demandas y objetivos,
- Individuales: de reflexión, de análisis, de esclarecimiento puntual en situaciones de crisis, de información, de asesoramiento puntual.
- Grupales: de reflexión, de intercambio, de análisis, de interpretación de textos, de dramatización, de resolución de situaciones problemáticas, de construcción conjunta, de elaboración de propuestas, de búsquedas compartidas, de información especializada sobre diferentes temas.


¿A quiénes sugerimos para la coordinación de estos talleres?
A profesionales que puedan hacer que sus conocimientos especializados resulten didácticos, que compartan la inquietud de hacer significativos los aprendizajes y que motiven a la problematización de los temas y a la búsqueda de soluciones, en una interacción participativa de sus miembros.¿Cuál es la tarea del director en esta formación para padres?Consideramos que los directivos tienen que orientar el programa, ser portadores de las necesidades de la escuela, estar al tanto de los antecedentes profesionales del coordinador del taller, supervisar la planificación de la tarea y el material interactivo que utilicen los profesionales. Monitorear esta articulación es expresión del cuidado con que éste desee promover a coherencia, la integración y la complementariedad familia- escuela.


Ester Lafont Batista
Recuperado de
http://www.rieoei.org/presentar.php
El 2 de febrero de 2009
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