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jueves, 2 de abril de 2020

Suspensión de clases: Cómo hacen los padres de distintos niveles económicos para ayudar a aprender a sus hijos


La educación a distancia que impuso el coronavirus implica una revalorización de la tarea docente. Los testimonios de los padres dan cuenta de que el ministerio de Educación ayuda, pero los adultos manifiestan dificultades para transmitir el conocimiento como se hace en la escuela de manera presencial.


El desafío de la educación a distancia contados por padres de distintas clases. 
Las madres de todas las clases sociales reconocen el rol que el ministerio de Educación desarrolla para que los estudiantes de todos los niveles puedan seguir aprendiendo en vez de tomarse este parate en las clases presenciales como vacaciones. Pero no es lo mismo vivir en un asentamiento de San Martín, en un PH de Caballito o en un barrio residencial de Mar del Plata. Las problemáticas son distintas y PáginaI12 recogió testimonios de familias de diferente nivel socioeconómico para que cuenten sus experiencias en este nuevo oficio de acompañar de otro modo la educación de sus hijos. Lo que queda claro, más allá de las distintas situaciones, es la revalorización de la tarea docente que suele ser mirada de reojo en tiempos "normales" por una parte importante de la opinión pública.

Costa Esperanza, en San Martín
Cintia Navarro tiene dos hijos en edad escolar, en primer grado y primer año del secundario. Viven en el barrio Costa Esperanza, en el partido de San Martín, en una zona de asentamientos ubicados entre el primer y segundo cordón del Conurbano. Los ingresos de la familia provienen de la economía popular. Integrante de una organización social, Cintia trabaja en uno de los comedores que hoy preparan viandas para los vecinos. Para aprender en casa, sus hijos están completando los cuadernillos que distribuyó a través de las escuelas de la provincia el ministerio de Educación bonaerense, más una serie de trabajos prácticos. La tecnología de que disponen en el hogar es un telefóno celular.

“Tengo dos chicos, Santino de 6 años y Bianca de 12. Los dos están trabajando con cuadernillos que fui a buscar al colegio, unos cuadernillos que mandó la provincia. A Bianca, que está en primer año, los profesores le encargaron además trabajos prácticos usando el celular, cuenta.
A la mañana trabaja en el comedor, armando viandas para los compañeros que trabajan en las cooperativas. Vive  en el barrio Costa Esperanza, de Loma Hermosa, en el partido de San Martín. "En casa vivimos mi marido, mi hijo mayor, mi nuera y mis dos chicos", relata.

"En casa, los más chicos están con mi hijo mayor, que se ocupa de hacerles el desayuno", dice Bianca.  Después, ella se pone con Santino para que haga sus deberes, A la tarde, vuelve del comedor y después de que meriendan se ponen a hacer otro poquito de tarea hasta que llega la hora de cocinar. "El trabajo es más con Santi, porque está acostumbrado a salir a jugar y ahora con todo esto tratamos de entrenerlo adentro", dice. A él le dieron seis fotocopias. A Bianca, que está en primer año, le dieron mucho más, entre el cuadernillo y los trabajos prácticos.

"En casa no hay computadora, pero mi hijo tiene un teléfono celular. Igualmente lo que tienen que hacer es completar los cuadernillos, que tengo que llevar completados el 31 para que cierren las primeras notas", relata.

Y agrega: "Si tenemos alguna consulta, hay un facebook en el que contesta la directora. Los profesores hasta ahora solo mandaron los trabajos, pero cuando los fui a buscar me dijeron que cualquier duda, el directivo iba a estar en el colegio y que las maestras tenían horario para ir al colegio y contestar las consultas".

"Yo hice hasta la escuela primaria. Para ayudar a la mayor, si hay cosas que entiendo se las explica mi hermana, que terminó la secundaria. Cuando vi todo lo que le pedían, le pregunté si cuando va al colegio le daban tanto. Me dijo que sí. Yo no creí que les dieran tanto contenido", se sorprende.

Santino estaba empezando primer grado. Está trabajando con las vocales, su nombre, el apellido, los números.
"No me parece tan grave la suspensión de las clases. En casa hacen todo, la única diferencia es que acá no tienen recreo. Después, todo lo que podían llegar a hacer en la clase, lo hacen en casa.
En ese sentido no le veo mucho la diferencia ni creo que estén perdiendo el año. Después, es como estar en el colegio, pero con mamá y papá", resume. 

Caballito: la tarea pierde contra la Play
Natalia Tróccolli es de Caballito. Sus chicos van a un colegio privado, aunque es una escuela que no cuenta con tecnología que lo diferencie de una estatal.  De hecho, indica ella, las tareas para hacer en casa están pensadas para resolver en papel. La presencia de los docentes se limitó, hasta ahora, a enviar las tareas que semanalmente los chicos deben resolver, en una casa donde tanto la madre como el padre hacen teletrabajo. 

"La escuela en casa cuesta. Por lo menos a mi hijo, que no lo ve como algo obligatorio... aunque a él le gusta hacer la tarea, de eso no me puedo quejar, el tema es convencerlo de que se siente. Tiene siete años,  lo que piensa es que está de vacaciones, todo es vía libre: la play, la comida... todo se desorganiza con esta cuarentena", dice.
Sobre la rutina de los adultos, agrega: "Mi marido está haciendo home office y yo también. Me pasa que hay cosas del trabajo que tengo que suspender para hacer la comida, o porque los chicos me demandan algo y luego termino trabajando más horas, porque todo se atrasa. No hay una rutina".

Respecto de la dinámica del colegio, dice: "Nos manda las tareas semanales. El tema es que la impresora de casa se quemó, entonces se nos está haciendo complicado tener las tareas en papel. La metodología del colegio no está tan buena, porque no permite que trabajen on line y no podés copiar en el cuaderno de los chicos la cantidad de cosas que les mandan. Hay cosas que hace a medias... la realidad es que yo tampoco me vuelvo loca, porque está en segundo grado. Trato, sí, de que practique... pero ¡qué se yo! No es tan fácil".

Su preocupación es que "los docentes no están en línea. El colegio puso algunos canales interactivos, donde los nenes pueden subir cosas, por ejemplo la maestra de segundo grado nos encargó hacer un escudo familiar en contra del coronavirus y subirlo a una página, pero no es en línea. De hecho, yo le subí la foto a la página y le puse 'hola seño, te extrañamos mucho'... ni me contestó. A algunos contesta, a otros no...". 

Se queja de que "el colegio de mis hijos es muy básico: no tiene mucha tecnología, no es doble jornada sino jornada simple, no está muy modernizado, más allá de que todas las informaciones sean por mail. Pero supongo que a los docentes todo esto los tomó por sopresa y están haciendo lo que pueden. Es mi primer experiencia con la escolaridad, porque mi hija menor tiene cuatro años, no tengo otros colegios con los que comparar, qué se yo".

Sobre los contenidos en tele, afirma: "De los recursos subidos por el gobierno a internet o la tele, algunos usamos. Vimos programas de TV y mi marido entró a la página web con el más grande. Igual, mi nene está en una edad bien complicada para la escuela virtual: toda la sala, todo segundo grado está en la play. Es así..."

Cuenta que "Nosotros armamos una rutina. Nos levantamos a las 8, y si fuera por él a las 8 y un minuto estaría conectado a la Play. Tuvimos que ponerle un poquito de horarios, que juegue de doce a una, porque si no...  y encima el Fornite que no me gusta mucho... pero también es que no podés decirle que no: si nosotros estamos trabajando, ¿él qué puede hacer? Está encerrado, no puedo entretenerlo porque estoy trabajando... y bueno. Esperemos que esto termine y vuelva todo a la normalidad".

Mar del Plata: "No es fácil lidiar con los berrinches y el enojo"
"Cuesta un montón porque las mamás no tenemos el vínculo pedagógico que tienen las docentes, con otro distanciamiento: venimos atravesadas ya por todos los conflictos que genera la cuarentena, los enojos y berrinches... generar un espacio para sentarse a hacer las tareas no es fácil" apunta Claudia Barrenechea, periodista de Canal 10, de Mar del Plata. Vive en un barrio residencial de La Feliz en el que todos tienen conectividad plena y acceso a la tecnología y puso tomarse licencia para cuidar a los hijos. Su hijo Iñaki está en primer grado de una escuela privada: "no había llegado a completar la adaptación al nuevo ciclo cuando le tocó, de sopetón, aprender en casa", define la mamá. Su estrategia es disfrazarle de juego gran parte de lo que tiene que enseñarle.

"Hay que regular el uso de los dispositivos electrónicos, que ahora están al alcance de la mano las 24 horas, y hacerlo lidiando con otras angustias, como que extrañen al papá, que es grupo de riesgo y como estamos separados vive en otra casa, o a toda la red de cuidados que formaban parte de su cotidianeidad cuando yo iba a trabajar. Ahora estoy en uso de la licencia que dio el gobierno para cuidarles", detalla.

"Creo que ni los docentes ni los padres teníamos las herramientas para abordar el aprendizaje en casa. Es algo que se va tratando de acomodarse sobre la marcha. Por ejemplo, estamos trabajando con una plataforma, de la escuela, pero que ninguno de nosotros sabe usar, entonces nos llegan los videos reenviados por otra familia, desde el grupo de padres en whatsapp. Con dificultad y a cuentagotas nos llegan videos, planillas con tareas, que nos piden que reenviemos por mail para hacer correcciones. Aula virtual no hay.

"En general, lo que mejor me funcionó es sacarme las dudas en el grupo de familias, en whatsapp sobre cómo resolvieron las tareas. Al principio nos mandaban todo para imprimir; yo, por ejemplo, vivo en un barrio alejado del centro de Mar del Plata y no tenemos impresora en casa. Imprimir las hojas para hacer las tareas era imposible, era ponerse a copiar a mano, pero los recuadros para completar eran inviables... y estamos hablando de un sector social en el que contamos con conexión a internet" sostiene.

"En casa, lo que trato de hacer es adaptar los conceptos que mi hijo tiene que aprender a situaciones de la cotidianeidad. Nosotros ya habíamos empezado a usar un almanaque para orientarnos en tiempo y espacio y después nos mandaron tareas vinculadas. También ejercicios de matemático. Yo trato de correr la situación de la evocación áulica y proponer con escenas más cotidiana la reflexión; por ejemplo cómo se mide el tiempo, o para que nos sirven los calendarios. Lo que veo es que tengo que sacarlo de la planilla para que preste atención. Le estoy dedicando unas dos horas por día a trabajar con lo que pide la escuela, aunque no todos los días. Trato de que pasen, disfrazadas, muchas situaciones de aprendizaje, como pedirle que me ayude a hacer el listado de lo que hay que comprar", detalla.

Lo cierto es que en todas las clases sociales, lo más probable es que la suspensión de clases por la cuarentena haya resignificado para los padres el rol de los docentes, no suelen contar con el apoyo de una parte importante de la opinión pública.




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martes, 26 de julio de 2011

El placer de la lectura

Si nos preguntamos ¿Cómo mejorar las Escuelas? Un arma que tenemos al alcance de la mano es el libro. Más allá de ser una herramienta que transformó la humanidad, sigue siendo el mejor camino para aprender. En síntesis, los mejores sistemas educativos no son los que tienen más computadoras, sino los que usan más libros.
Para encontrar placer en la lectura                   
            Escribió el escritor español Benjamín Prado: "Hay hombres que nunca han visto una ballena blanca y mujeres que nunca han desenterrado tesoros. Hay niñas que nunca pisarán la luna y niños que nunca han oído cantar a las sirenas. (...)".

Si nos guiamos por los resultados de recientes investigaciones sociológicas que demuestran que el interés por la lectura ha disminuido considerablemente con relación con otras épocas y que ha sido superado por la motivación por actividades al aire libre o por la dependencia a series de televisión, películas o videojuegos, entonces sí debemos preocuparnos por esos que crecerán un tanto alejados de la magia que se desprende de las páginas de un libro.

¿Cómo desarrollar el hábito de lectura desde edades tempranas? La familia desempeña un papel primordial en ese primer contacto y motivación de los pequeños con las historias contadas a través de imágenes en un inicio y luego con los cuentos cortos, que incluso pueden verlos e identificarlos en los dibujos animados.

Sin embargo, la escuela emerge como el espacio más influyente en la formación y consolidación de ese hábito placentero de lectura, no solo porque no todas las familias tienen iguales condiciones y características socio-culturales para hacerlo, sino porque en la edad escolar los estudiantes les otorgan prioridad y atención a la figura del maestro y a las tareas vinculadas con la enseñanza.

Precisamente la clave está en aprovechar ese espacio y sus potencialidades, algo a lo que el personal docente debe encaminar sus iniciativas, enfatizó el doctor en Ciencias Pedagógicas y profesor de Español-Literatura Juan Ramón Montaño, durante su ponencia Leer en Cuba hoy. Certezas e incertidumbres sobre la enseñanza y la promoción de la lectura en la escuela cubana actual, en el marco del Taller Científico La motivación de lectura en niños y jóvenes. Retos y perspectivas, celebrado en la primera semana del mes de mayo.

"La presencia de medios tecnológicos en el hogar y, sobre todo, en el trabajo que se hace en el ambiente escolar es muy fuerte, lo cual incide, en alguna medida, en que la lectura es una de las últimas opciones a la que los adolescentes y jóvenes acuden en su tiempo libre. La televisión, la música, la computación, el baile, las actividades deportivas son rivales a los que la familia y, en su defecto, el maestro, debe enfrentarse con creatividad."

No se trata de mantenerse aislado de la tecnología, insiste Montaño, sino de que leer un libro deje de considerarse aburrido por muchos y pueda hallarse en la lectura un placer inigualable. La ortografía, los conocimientos, la cultura general, la imaginación son mundos a los que un libro abre las puertas.

"El estudio de factores asociados al hábito de lectura ratifica su relación proporcional con el rendimiento académico, a su vez que evidencia que tienen menos problemas en el aprendizaje los hijos de padres lectores a los que estos les hayan inculcado este hábito o los alumnos de profesores que sistemáticamente propician actividades vinculadas a la lectura además de las relacionadas con el canon oficial, es decir, con el programa de estudios del nivel y grado en cuestión", agregó.
El profesor compartió algunos de los resultados de los dos recientes estudios regionales comparativos y explicativos de la evaluación de la calidad de la educación, conocidos como PERCE y SERCE, en los que Cuba resultó ser el país de mejores resultados. Ocupamos, expresó, el primer lugar en las estadísticas referidas al tercer y sexto grado y tenemos la mayor cantidad de estudiantes con un nivel alto de lectura, sobre todo en la enseñanza primaria. Es válido destacar que en estos estudios se equipara al estudiante cubano de menor rendimiento con el estudiante promedio de Latinoamérica y el Caribe, lo cual puede considerarse un elogio, sin grandilocuencias, a nuestro sistema de educación.

"Sin embargo, sabemos que a partir de esos puntos de comparación nuestra realidad es superior. Lo realmente desafiante es superarla cada día en el seno de nuestras instituciones educativas, a sabiendas de que esas cifras también ilustraron que la motivación por la lectura disminuye considerablemente en la etapa de la secundaria básica y aumenta ligeramente en la etapa preuniversitaria, lo cual indica que en ambos niveles de enseñanza, sobre todo en el primero, hay que enfatizar aún más las iniciativas en pos de crear ese hábito de lectura.

"Es muy triste después encontrar en las aulas universitarias estudiantes que no han leído determinados títulos, que presentan una lastimosa ortografía y pobreza en su vocabulario, que no saben resumir o redactar con coherencia, ganancias indirectas que ofrece la lectura, más allá del entretenimiento y el desarrollo de la imaginación", explicó el también metodólogo del Ministerio de Educación.

La equidad de género en el acceso y obtención de saberes; las condiciones casi igualitarias en las escuelas rurales y urbanas; el clima social de lectura favorable a partir de la existencia de eventos literarios, ferias internacionales del libro, revistas, periódicos, movimientos de carteles son batallas ya ganadas en nuestro país, gracias a la voluntad del gobierno, que desde el triunfo de la Revolución le dio prioridad a la educación, abundó el profesor

"Hacia lo que debemos dirigir nuestras acciones ahora, con constancia y empeño, es a la eliminación de las incongruencias entre enseñanza y promoción literaria, consecuencia inmediata de llevar a los extremos la obligación y el placer. El método que empleamos en nuestra enseñanza, en el que prima más lo oral que lo escrito y en el que los estudiantes solo leen aquello que el profesor les pide o exige para el cumplimiento de determinadas tareas, debe enriquecerse con recomendaciones adicionales de los docentes.

"¿Por qué un estudiante debe esperar a que su profesor le oriente la lectura del Diario de Ana Frank, por ejemplo? Si el maestro no lo hace porque no concibió una actividad evaluativa para comprobar su lectura, no se lo exigió a los estudiantes y estos no lo leyeron, se perdieron entonces una historia de sensibilidad y humanismo. Claro está, los estudiantes deben tener iniciativa propia y leer todo cuanto les interese, fuera de las orientaciones escolares, pero el docente no puede desaprovechar el potencial que su profesión tiene para estimularlos. Por supuesto, es menester que ellos reciban durante su formación una preparación más profunda y rigurosa, porque en la medida en que tengamos profesores lectores también tendremos alumnos lectores", concluyó Montaño.                 


Autora
ANA MARÍA DOMÍNGUEZ CRUZ
Fuente
Cubaahora.cu

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miércoles, 8 de junio de 2011

El acceso recreativo a las computadoras daña los hábitos de lectura

Según una investigación de la Universidad de Gothenburg, en Suecia, este país y los EEUU son dos naciones donde el uso recreativo de computadoras por parte de los niños ha conducido a un deterioro de las habilidades lectoras. No obstante, la culpa no es de las máquinas, sino del tiempo que distraen de un uso verdaderamente educativo.
La profesora Mónica Rosén, del Departamento de Educación sueco, analizó las diferencias entre varios países a lo largo del tiempo a fin de explicar los cambios en la capacidad lectora de los niños de 9 y 10 años. En el marco de esta investigación, ella y sus colegas estudiaron los logros en lectura desde 1970. En este marco, Hungría, Italia, los EEUU y Suecia estuvieron incluídas en todas las comparaciones, pero mientras las habilidades lectoras mejoraron consistentemente en Italia y Hungría, desde 1991 cayeron rápidamente en los EEUU y en Suecia.

Durante este período, muchos factores del sistema educativo cambiaron, y también lo hizo la sociedad en general, así como lógicamente lo hicieron las actividades extraescolares. Los alumnos suecos y norteamericanos reportaron un gran aumento en el uso de computadoras durante su tiempo libre, mientras que no se informó de un cambio parecido en Italia o Hungría.

"Nuestro estudio muestra que la introducción de computadoras en el hogar ha cambiado los hábitos de los niños de tal modo que su capacidad lectora no se desarrolla con la misma profundidad que antes", afirma Mónica Rosén. "Comparando los países en función del tiempo, podemos ver una correlación negativa entre el cambio en logros de lectura y el cambio en los hábitos de uso recreativo de la computadora, lo que indica que la habilidad lectora decrece a medida que el uso recreativo de la computadora aumenta".

La investigación muestra que la frecuencia de lectura recreativa y el número de libros retirados de la biblioteca escolar caen a medida que aumenta el uso de la computadora. No es que las computadoras en sí mismas dañen las habilidades lectoras, sino que roban tiempo a la lectura por placer.


Fuente: Science Daily, EEUU.
Síntesis Educativa                                                                                                                

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lunes, 9 de mayo de 2011

Un decálogo de consejos para asegurar el éxito escolar desde casa


Reducir el consumo de televisión, dormir 8 horas y no dejarlo todo para última hora son algunos de los consejos más eficaces y menos practicados en nuestros hogares, según la compañía de clases particulares a domicilio, Educa-system.


Unos pequeños reajustes en casa son claves para mejorar el rendimiento del niño ahora que todavía se adaptan al ritmo de las clases. Y para ello no hay que invertir dinero, pues es suficiente con "proporcionar un entorno propicio en un ambiente libre de distracciones para que todo lo aprendido durante el día pueda convalidarse en casa", asegura Sebastián Trivière-Casanovas, director de la compañía de clases particulares a domicilio Educa-system, "y eso también es responsabilidad de los padres".


Para ello, desde esta entidad han elaborado un decálogo de consejos mediante los cuales asegurar el éxito escolar desde los propios hogares:


1. Escoger un buen lugar de estudio, con luz y sin distracciones. Prohibido estudiar en la cocina o el comedor. Es preciso disponer de una mesa de trabajo o despacho específicamente organizado para el estudio.


2. Respetar el orden. La mesa de estudio no es un campo de juegos. Debe disponer de lo imprescindible para estudiar y prescindir de todo aquello que pueda desviar su atención como juguetes o pósters.


3. Promover el uso de la agenda para la organización del tiempo. Más completa o más básica, en función de la edad, el uso de la agenda es un reclamo muy ameno que les enseña a gestionar su tiempo de manera autónoma.


4. Cuidar el entorno. El resto de la familia también debe procurar que durante las horas de estudio el ambiente sea tranquilo y silencioso, lejos de la televisión u otros elementos que puedan captar su atención con facilidad, como ordenadores, música o reuniones informales.


5. Establecer una metodología. El tiempo disponible para un estudiante empieza cuando acaban las clases del colegio. Planificar desde el principio de curso cómo vamos a repartir ese tiempo en casa nos permite sentirnos más seguros y relajados y evitar la ansiedad que provoca la falta de tiempo para organizarlas.


6. Respetar un horario y ser constante. La trampa en la que caen muchos alumnos –y muchos padres- es la de estudiar sólo cuando hay deberes o se acerca un examen. Los horarios deben cumplirse, aunque no hayan tareas y sólo haya que repasar lo aprendido aquel día en clase.


7. Dormir 8 horas y no estudiar por la noche. Las horas de sueño son imprescindibles para asimilar toda la información que han asumido durante el día y que sólo si descansan recordarán al día siguiente. Debemos evitar que los alumnos estudien hasta altas horas de la noche, puesto que afectará a su rendimiento el día después.


8. Estimular la automotivación. Saber más, sacar mejores notas, aprender algo que les gusta y dominar las materias que menos les gustan, son motivos suficientes para convertir el estudio en una tarea imprescindible para su desarrollo personal.


9. Descansar durante el estudio. Un tentempié de 20 minutos e incluso algún juego rápido en compañía con algún miembro de la familia, es un pausa necesaria que le ayudará a desbloquearse para seguir, con energía renovada, con el tiempo dedicado al estudio.


10. Estudiar sin premios. Debemos fomentar el esfuerzo personal sin caer en premios y recompensas materiales. El aprendizaje es el premio y la satisfacción personal de ser un buen estudiante, la mejor recompensa.




Fuente
Aprendemás.com



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sábado, 11 de julio de 2009

Conoce las claves para entender y educar al niño actual

Si no logras conectarte con los intereses de tu hijo, y presenta problemas de agresividad o bajo rendimiento escolar, deberías poner atención a los modelos que está siguiendo, y ofrecerle otras posibilidades de sana diversión.SANTIAGO, junio 4.- Definitivamente los niños de hoy ya no son como los de ayer, atrás quedaron los que soñaban con una nave espacial al ver una caja de zapatos, en la actualidad están sumidos en la tecnología, viven en un mundo donde abunda el estrés laboral y las presiones económicas, además de la instantaneidad, dejando de lado aspectos tan esenciales como la imaginación y la motivación.

Por lo tanto, entenderlos resulta muchas veces complicado para padres, profesores, y psicólogos, lo que deriva en un replanteamiento de su formación actual, según explicó la connotada neuróloga y psiquiatra infantil, Amanda Céspedes, quien ofreció una charla en la Universidad de Las Américas sobre la forma en que se debe educar a los niños de hoy.

Estableciendo que la educación debe ser para la vida, es decir, para las emociones, además del conocimiento y la cultura, la especialista recalca que el objetivo es lograr que el niño se desarrolle como un adulto integro, y para eso se requiere un ambiente adecuado, donde prime la motivación, las metas y estrategias además de las personas capacitadas para la función.

Efectos de la Modernidad
Los niños actuales, según Céspedes, se encuentran mayoritariamente en un escenario donde prima la soledad, y es ahí donde buscan un compañero que generalmente es la televisión o el computador, y que a la larga resultan perjudiciales.

“Antes influían en los niños los padres y los maestros, en cambio ahora hay muchos invitados, me refiero a lo cibernético, a los juegos, a Internet, y eso produce que se activen las neuronas espejos, que consiste en ver imágenes agresivas y reproducirlas, al aflorar el cavernícola interno que tenemos guardado, obteniendo como resultado: niños desmotivados, agresivos y asustados”, señaló.

De hecho, evidenció cómo se han modificado las gráficas de los dibujos animados, explicando que las figuras del personaje malvado antiguo hoy son reemplazadas por seres sanguinarios. Así como el débil de antaño que generaba el instinto de protección, hoy no merece compasión, haciendo la referencia a Tom y Jerry v/s Tom y Dali (Los Simpsons).
Conoce las claves para entender y educar al niño actualY lo más lamentable es que los padres muchas veces pecan de inocentes: “Los niños piden como regalo juegos para el computador que tienen mucha violencia, como los abuelos ni saben de que se trata, acceden sin percatarse que eso produce que los menores se vuelvan más malitos”, declaró.

Porque otro de los ejemplos que expuso, es que además de los juegos e Internet, existen referentes como los cantantes, los futbolistas, o modelos, que entregan una imagen de dinero fácil, que lleva a los niños a pensar en esa posibilidad, en vez de interesarse por el esfuerzo que conlleva una educación formal.

“Los niños de hoy tienen una psicología nueva, un cerebro diferente, a temprana edad comienzan a procesar la información visual que ingresa de manera dinámica y veloz, y se acostumbran menos a la lectura”, agregando la especialista que se pueden concentrar más en los detalles de la televisión que captar la idea que le brinda un libro, lo que genera dificultades en el estudio y su vocabulario.

¿Qué hacer?
Para paliar estos efectos, la neuróloga y psiquiatra infantil aconseja preocuparse de su formación tempranamente, estableciendo que si el niño disfruta de los juegos del computador, se deberán fijar horarios sólo para los fines de semana, procurando que se entretenga en otras cosas, como con paseos al aire libre, y actividades dirigidas por los familiares.

“El ambiente debe ser propicio, con una salud integral, que se sienta querido, así buscará mucho menos la televisión y el computador. Los pueden estimular con bailes, música, expresiones artísticas que les entreguen experiencias enriquecedoras, además de contar siempre con la presencia sabia de un adulto”, declaró.

Por lo tanto, sería favorable volver a ratos a los juegos de la infancia pasada, donde la imaginación era esencial, para de esta manera entrelazar el ayer con lo positivo de la actualidad, y formar niños actuales felices y seguros.

Por Verónica Lavado
Fuente
http://www.terra.cl/zonamujer/index.cfm?id_reg=1192175&id_cat=1602&pagina=1
recuperado el 4 de julio de 2009-06-04
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martes, 26 de mayo de 2009

El éxito académico


En estas breves líneas me voy a referir a un tema de vital importancia para las familias: la educación de las nuevas generaciones.

Ante lo amplio del problema, lo voy a observar desde una posición determinada, a partir de una pregunta ¿Inciden las actividades familiares en el rendimiento escolar, en el éxito académico? En caso afirmativo ¿Cuáles son las actividades que hacemos en casa que permiten un mejor aprendizaje de nuestros hijos?

A lo largo de muchos años de actividad docente, pude observar en muchas oportunidades que los alumnos con éxito académico en el secundario tenían hermanos en las mismas condiciones, y con una compañera de trabajo nos lanzamos a la búsqueda de los patrones de las conductas familiares que posibilitaban ese acontecimiento, y luego formalizamos los hallazgos, para presentarlos en Congresos de la temática y exponerlos a la crítica de colegas.

De esa manera, entrevistamos a jefes de familias que en forma abierta y generosa nos contaron aspectos de su vida familiar que se relacionan con la escuela. Les cuento algunos de ellos.

Hijos discutidores y responsabilizados
Los padres con quienes dialogamos consideraban que sus hijos eran “muy discutidores”, pero, ¿A qué se debe esto? La respuesta la tenemos en el tipo de liderazgo familiar, que es el basado en reglas, las cuales deben ser cumplidas por todos sin excepciones, y no por caprichos, y no son aceptadas las arbitrariedades. Lo que se discute permanentemente es la aplicación de esas normas, no las normas en si. Si una regla establece que durante el almuerzo o cena, el aparato de televisión permanece apagado, esto no debe ser quebrado por más que el partido de futbol sea muy especial.

Televisión tipos de programas y controles.
Ante la evidente pobreza de nuestra televisión ¿Qué actitud asumieron? Por una parte una discreta vigilancia, y por otra una actitud de acompañamiento y crítica, más que una prohibición. Evitar que el aparato quede prendido permanentemente, como música de fondo y la presencia de uno de ellos en la habitación de los jóvenes son habitualmente recomendados por los expertos en el tema.

Esfuerzos y resultados
Otra característica observable en este tipo de familia, es la preeminencia que se le da al esfuerzo de los hijos. Frente a la obtención de resultados, es frecuente escuchar “Si te esfuerzas, los resultados serán una consecuencia, tarde o temprano”

La lectura
En todos los casos observados, la lectura es una actividad importante para toda la familia, se observan libros en todas partes, ya sean de ficción o de carácter técnico científico.

Cuestionamiento a la escuela y a los docentes
Obviamente la época donde se afirmaba “El docente tiene siempre la razón” se agotó, y también se puede observar el fenómeno en este tipo de familia, pero lo que constatamos es que permanentemente instaban a los hijos a “Ponerse en el lugar del otro”, como estrategia para lograr equilibrios más justos.

En síntesis, esto es un apretado resumen que hace a un hecho de enorme importancia para las familias, que es el de la formación de un capital cultural para nuestros hijos. Lo cierto es que se trata de una tarea compleja, cada vez es más difícil ser padre, y debemos aprender sobre la marcha.La llave que nos puede solucionar el problema es la COOPERACIÓN con la escuela, con otros padres. También mediante la reflexión y el diálogo que lograremos aliviar la pesada carga de ser padres.

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lunes, 6 de abril de 2009

Formación de padres

Los programas que enseñan a los padres a mejorar el ambiente familiar en modos que benefician el aprendizaje de los niños toman una variedad de formas y pueden producir resultados importantes.

Resultados de la investigación
Las actividades de formación de padres incluyen visitas a los hogares por parte de los formadores, sesiones grupales dirigidas por padres que han sido previamente entrenados, y talleres y cursos desarrollados por expertos. El modelo de visitas a domicilio está generalmente dirigido a padres de niños en edad preescolar e incluye información sobre las etapas del desarrollo del niño y ejemplos sobre actividades apropiadas que pueden realizar los padres con sus hijos. Las sesiones grupales con padres les permiten aprender en el marco de un grupo pequeño, realizar actividades con sus hijos entre sesiones, y compartir sus experiencias con otros padres. Cuando son dirigidas por otros padres en vez de profesores o expertos, los grupos son distendidos y no suscitan temor. Los talleres y los cursos desarrollados por expertos –educadores, psicólogos, pediatras, por ejemplo- tienen la ventaja de tener un contenido basado en la investigación y de poder acceder al conocimiento profesional. La investigación muestra que los programas que enseñan a las madres a mejorar la calidad de la estimulación cognitiva y la interacción verbal, producen efectos inmediatos en el desarrollo intelectual de los niños. Cuando los padres aprenden sistemas para guiar y orientar el tiempo de sus hijos fuera del centro escolar, los niños consiguen mejores resultados académicos.

Los centros que enseñan a los padres modos de reforzar el aprendizaje académico de sus hijos en casa, encuentran que estos alumnos están más motivados para aprender y asisten al centro más regularmente. Los programas de formación de padres mejoran la comunicación profesores-padres y las actitudes de los padres hacia el centro. Los esfuerzos para estimular actividades de lectura en la familia tienen como efecto que los niños mejoran las habilidades lectoras y sienten más interés por la lectura. Los programas en los que participan tanto padres como hijos son más eficaces que los que sólo incluyen padres. Los programas de visitas a domicilio son más eficaces cuando se combinan con reuniones grupales con otros padres. A los padres se les puede enseñar cómo desarrollar el “currículum del hogar”, y como resultado el aprendizaje académico de los niños puede mejorar.

Aplicación
Es obvio que los profesores creen en la eficacia de la educación, y comprenden el papel importante que juegan los padres en el desarrollo de habilidades de sus hijos y en su inclinación para aprender en el centro escolar. Por estas razones, la formación de los padres tiene sentido para los profesores. Sin embargo, los obstáculos para encontrar patrocinadores de la formación de padres pueden ser desalentadores. Muchos padres no son receptivos a las buenas intenciones de los organizadores de los programas, y encontrar participantes para desarrollarlos puede ser un proceso frustrante y que consuma mucho tiempo. Los profesores generalmente tienen ya suficiente que hacer en sus aulas y con sus alumnos; trabajar con padres les puede parecer una carga añadida. Por eso, el doble problema de la formación de padres es: 1) proporcionar personal que organice y desarrolle los programas de formación, y 2) conseguir la participación de los padres.


El modelo de visitas a domicilio conlleva una labor intensiva y, por tanto, cara. Pero como está dirigido a padres de niños en edad preescolar, tiene la ventaja de contar con una clientela muy receptiva a la formación de padres. Este modelo permite acercar el programa a sus casas, hacer las visitas a domicilio atractivas para los padres, ubicar al educador en el marco natural de la familia, y centrarse en sóla una familia cada vez.

Las sesiones en grupos pequeños dirigidas por padres que han sido previamente entrenados son baratas, estimulan la vinculación de los padres con el centro escolar, y les permite compartir experiencias y ayudarse mutuamente. Por otra parte, atraer a los padres para que participen en las sesiones que se ofrecen fuera del domicilio requiere mucho esfuerzo para involucrarlos.

Estrategias para los centros escolares y los profesores:
1. Colaborar con otras organizaciones que puedan influir en la actuación de los padres cuando sus hijos son pequeños a través de visitas a domicilio o de otros modos: pediatras, centros de salud, organizaciones del entorno, parroquias, por ejemplo.
2. Hacer un listado con las actividades que los centros quieren promover con los padres según el grupo de edad de sus hijos, y a partir de ello organizar la formación de los padres.
3. Publicar, informar, guiar y apoyar iniciativas para realizar tareas escolares en casa.
4. Contar con los padres para organizar, contactar y dirigir actividades con otros padres.
5. Tener en cuenta datos de campo, modelos y currícula contrastados y probados.
6. Centrarse en el “currículum del hogar”.



Extraído de
ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
Sam Redding
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sábado, 28 de marzo de 2009

Implicación de los padres

La implicación de los padres incluye acciones con sus hijos, con padres de otros niños y con el centro escolar.

Resultados de la investigación

“La implicación de los padres” es una expresión imprecisa que abarca todo y que incluye desde las prácticas de crianza en casa hasta la participación de los padres en las actividades del centro escolar. En las prácticas de crianza se pueden incluir aquellos aspectos de la actuación de los padres que tienen una relación específica con los resultados del niño en el centro escolar (el “currículum del hogar”), así como otras prácticas más genéricas como la alimentación y el cuidado de los niños. En la categoría de participación de los padres en actividades que se realizan en el centro escolar podrían incluirse, desde acudir a competiciones deportivas hasta realizar entrevistas padres-profesores y asistir a cursos de formación permanente de padres.
Una tipología aceptada de actividades de implicación de los padres incluye las siguientes categorías:

• Crianza (cuidados y alimentación del niño)
• Comunicación (mantener información continua entre padres y centro escolar)
• Voluntariado (ayudar en el centro escolar)
• Aprendizaje en Casa (apoyar y completar las enseñanzas recibidas en el centro escolar)
• Tomar Decisiones (tomar parte en las estructuras de toma de decisiones del centro)
• Colaborar con el entorno Comunitario (representar al centro escolar en actividades de colaboración con otras organizaciones).

Los investigadores han destacado las siguientes limitaciones en la implicación de los padres:
• Definir de modo muy limitado la implicación de los padres, incluyendo en ella sólo su
asistencia a reuniones formales y a otras actividades realizadas en el centro, dando muy poca importancia a las relaciones que se establecen en casa entre padres e hijos.
• Bajas expectativas del personal del centro escolar, asumiendo, por ejemplo, que las familias monoparentales o aquellas que tienen bajos ingresos económicos no van a ser capaces de proporcionar el apoyo y orientación que requieren sus hijos.
• Falta de preparación del profesorado para implicar a los padres en actuaciones que faciliten el aprendizaje académico.
• Obstáculos laborales que dificultan a los padres estar disponibles en los horarios que requiere el personal del centro escolar.
• Actitudes o experiencias de los padres con el centro que les lleva a querer evitar el contacto con el personal del mismo.

Aplicación

Dado que el centro escolar puede esperar tener tanto un acceso limitado como una influencia sobre la mayoría de los padres, debería seleccionar con mucho cuidado los modos en los que espera que éstos se impliquen. En general, la implicación de los padres en actividades con sus hijos relacionadas con el “currículum del hogar” producen más beneficios sobre el aprendizaje académico de los niños que su implicación en las actividades del centro escolar. No obstante, las relaciones que mantienen los padres con otros padres que llevan a sus hijos al mismo centro, y la comunicación entre los padres y los profesores son importantes para el éxito académico de los niños. Además, la calidad del centro puede depender de la buena disposición de algunos padres de estar presentes cuando se toman decisiones institucionales.

La tipología señalada anteriormente puede proporcionar a los centros un buen marco para desarrollar un conjunto de actividades y programas de implicación de los padres.



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ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
Sam Redding
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martes, 24 de marzo de 2009

Tareas escolares en casa

Los alumnos aprenden mejor cuando estas tareas son cotidianas, calificadas, devueltas pronto y utilizadas fundamentalmente para trabajar materia presentada previamente en el aula por el profesor.

Resultados de la investigación
Las tareas escolares para realizar en casa, cuando son utilizadas apropiadamente por los profesores, producen un efecto sobre el aprendizaje tres veces superior al estatus socio- económico familiar. Son eficaces tanto para que el alumno domine hechos y conceptos, como para que desarrolle un pensamiento crítico y actitudes y hábitos productivos. Producen el efecto compensatorio de que los alumnos con escasas habilidades puedan, incrementando el tiempo de estudio en casa, alcanzar calificaciones iguales a los de aquellos que tienen habilidades mayores. También constituyen un factor significativo con relación a las diferencias de puntuaciones en tests de rendimiento.

Además de los efectos positivos sobre el rendimiento académico, las tareas escolares en casa:
· establecen el hábito de estudiar en casa;
· preparan al alumno para aprender independientemente;
· pueden ser un aspecto central para generar una interacción familiar constructiva;
· permiten a los padres saber lo que el alumno está aprendiendo en el centro escolar;
· en la mayoría de las casas, reducen el tiempo de ver televisión en favor de la realización de actividades constructivas;
· amplían el aprendizaje formal más allá de la jornada escolar;
· capacitan al alumno para reflexionar sobre un tema y familiarizarse más con él de lo que frecuentemente permite un ajetreado marco escolar que, a veces, provoca distracción; y
· permiten al profesor un control frecuente del progreso del alumno.
La investigación ayuda al profesorado a establecer expectativas acerca del uso efectivo de las tareas realizadas en casa. Un estudio sobre la eficacia de estas tareas en matemáticas, por ejemplo, concluía lo siguiente:
· Las tareas que se piden son más efectivas que las que se realizan voluntariamente.
· No haber tenido tareas asignadas en un nivel o curso determinado afecta negativamente al rendimiento en niveles o cursos siguientes.
· Son más eficaces cuando el profesor las devuelve pronto con comentarios pertinentes y una calificación.

Otros estudios evidencian también la importancia de la calificación y los comentarios del profesor sobre las tareas escolares realizadas en casa. Asignarlas diariamente produce mejores resultados que hacerlo con menos frecuencia.

Aplicación
Los efectos de las tareas escolares realizadas en casa no incrementan proporcionalmente con
la cantidad asignada, sino más bien con la frecuencia (o regularidad) con que se asignan, su naturaleza, y la atención del profesor hacia el trabajo del alumno. Estas tareas son más eficaces cuando son:
· frecuentes;
· están directamente relacionadas con el trabajo del aula;
· utilizadas para afianzar materia, más que para introducir otra nueva;
· calificadas y tenidas en cuenta como una parte importante en la calificación que se incluye en el boletín de notas; y
· devueltas pronto al alumno después de recogerlas, y acompañadas de comentarios individualizados.

Los centros escolares pueden facilitar los esfuerzos que los padres, alumnos y profesores tienen que hacer con las tareas escolares estableciendo unas normas de aplicación a todo el centro acerca de la cantidad y calidad de estas tareas. Por ejemplo, algunos centros esperan que en el primer grado se dediquen alrededor de 10 minutos diarios para realizarlas, y aumentan la expectativa añadiendo 10 minutos más por nivel académico. Este es un buen modo de desarrollar gradual y consistentemente el hábito de realizar tareas escolares en casa.


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ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
Sam Redding
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miércoles, 18 de marzo de 2009

Expectativas familiares y control

Los padres marcan metas para sus hijos, y éstas determinan lo que los niños consideran importante.

Resultados de la Investigación
Los estudios muestran que los niños alcanzan mejores resultados académicos cuando sus padres marcan para ellos metas altas pero realistas. Hay un conjunto de conductas familiares que generalmente van asociadas a expectativas altas de rendimiento académico. Incluyen interacciones verbales abundantes, que incorporan preguntas que se hacen a los niños, darles pistas para promover sus respuestas, animarles a utilizar nuevas palabras, y a hablar con precisión. Las familias que tienen altas expectativas de rendimiento académico para sus hijos también les proporcionan una orientación y apoyo consistente en relación con los aspectos escolares. Son conscientes de los progresos de sus hijos y tienen interés en conocer el perfil académico que están trazando. Además de este conjunto de prácticas familiares que se asocian con niveles altos de rendimiento escolar, los investigadores encuentran que una marcada ética de trabajo contribuye a obtener éxito en el ámbito académico. Los padres preparan a sus hijos para las demandas del aprendizaje escolar cuando muestran a través de sus propias actividades y de las metas que marcan para ellos que trabajar duro es importante. El hecho de trabajar mucho es más beneficioso cuando coincide con una actitud familiar en la que se hace ver que los resultados se obtienen más a través del esfuerzo que de las habilidades innatas o de “sacar provecho de las situaciones o de las oportunidades”. Además, los niños se benefician a largo plazo cuando sus padres conocen todo sobre sus hijos, quienes son sus amigos, lo que ven en televisión, y mantienen contacto con sus profesores.

Aplicación
Se pueden utilizar varios ejercicios para ayudar a los padres a entender las metas y pautas que están marcando para sus hijos. Un ejercicio consiste simplemente en hacer un esbozo del programa de actividades típicas que realiza su hijo durante la semana después del horario escolar. ¿Cuándo estudia habitualmente?, ¿Cuándo lee?, ¿Cuándo juega con los amigos? ¿Cuándo ve televisión? Analizar este programa proporciona una idea de la prioridad relativa que la familia concede a cada actividad.

Con frecuencia los padres acuden a los profesores para buscar pautas de orientación. La expectativa de que los niños inviertan una mínima cantidad de tiempo al día estudiando y leyendo (quizá 10 minutos por cada grado y nivel) puede ser una de estas pautas. Puede que se exagere sobre el peligro que implica ver televisión, pero cuando los niños la ven más de 90 minutos diarios, el rendimiento académico disminuye. De algún modo, la cantidad de tiempo que se invierte en ver televisión se le roba a otras actividades más productivas, tales como leer o estudiar.

A veces es necesario recordarles a los padres que los niños se benefician cuando realizan actividades variadas, incluyendo las recreativas y sociales, y que el trabajo escolar no tiene que reemplazarlas. Sin embargo, la lectura y el estudio son prioritarios. Los padres pueden ayudar a sus hijos a planificar su propia agenda semanal, permitiéndoles asignar tiempo para divertirse si han dedicado primero el tiempo adecuado para estudiar.

Quizá el reto más difícil para un padre es saber cuándo un niño está haciendo las cosas lo mejor que puede. Marcar expectativas altas pero realistas es más fácil de decir que de hacer. Sin embargo, cuando se trata del trabajo escolar, un buen enfoque es tener en cuenta los hábitos y actitudes del niño hacia la escuela, más que centrarse sólo en las calificaciones. Esto no significa que las notas no sean importantes; pero pueden ser engañosas. Algunos niños obtienen resultados razonablemente altos con poco esfuerzo, y como consecuencia fallan en desarrollar buenos hábitos de estudio. Otros niños trabajan duro, pero nunca consiguen las notas más altas; quizá estén haciendo todo lo que pueden y por eso su dedicación al aprendizaje merece reconocimiento. Por ello, hacer comparaciones entre los hijos es muy peligroso.

Una regla simple para los padres es que sepan siempre dónde están sus hijos, qué están haciendo, y con quién están. Conocer a sus amigos, y saber los nombres y direcciones de sus padres es un buen pre-requisito para permitir al niño pasar tiempo con ellos. Es igualmente importante mantener una comunicación regular con los profesores de los niños.


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ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
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