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miércoles, 4 de noviembre de 2020

IDEAS PARA MEJORAR LA COMUNICACIÓN ENTRE CENTRO Y FAMILIAS EN TIEMPO DE CRISIS

 En los centros educativos en general, y en los públicos en particular, no suele existir la figura del responsable de Comunicación: una persona que se encargue de gestionar la información y mantener una comunicación fluida con las familias. Pedro Javier Millán Barroso, director del curso Experto Universitario en Marketing Educativo y Comunicación en UNIR, cree que, junto con la elaboración de un Plan de Comunicación, es vital contar con al menos una persona específica, responsable de la comunicación. Estas son sus recomendaciones para mejorar la comunicación escolar.

 


Las necesarias medidas de seguridad para evitar contagios en los centros educativos han trastocado los procedimientos escolares, obligando a que los centros asuman protocolos de actuación según directrices que a menudo son vagas, insuficientes o inadecuadas para ellos, obligándolos a convertir en espacios docentes los lugares más insospechados.

 

La comunicación, esencial

Ante la incertidumbre y la preocupación que todo ello provoca, se ha evidenciado que es vital planificar y gestionar adecuadamente la comunicación entre el centro y familias, así cómo con el propio alumnado en edad de participar. Muchas organizaciones saben que es necesario gestionar debidamente la información y las relaciones con sus públicos internos y externos, pero esto nunca ha sido prioritario para los centros educativos (sobre todo los públicos), donde no suele existir la figura específica del responsable de comunicación. Abunda la improvisación porque la persona designada o voluntaria, si la hay, suele trabajar sin preparación específica.

 

Es muy importante diseñar y aplicar a los centros educativos de toda índole (guarderías, colegios, academias, institutos, facultades…) un Plan de Comunicación que contemple las necesidades, los objetivos y las estrategias de comunicación interna, externa y de crisis. ¿Cómo actuar e informar si hay un accidente, si se descubren situaciones de acoso, si hay una emergencia sanitaria…? ¿Qué canales deben utilizarse?

 

Lo ideal sería contar en los centros educativos (públicos y privados) con al menos una persona específica y formada, lo que se llama ‘dircom’ (director/a de comunicación), para que sea la responsable de gestionar y supervisar la comunicación con todas las audiencias interesadas o afectadas: docentes, personal de administración, familias y alumnado. Nos lo debemos plantear como reto y luchar por ello.

Cómo mejorar la comunicación entre centros y familias

 

El camino puede ser largo, así que ofrezco aquí algunos consejos para poner un poco de orden en el caos actual y contactar de manera más adecuada y eficaz con los familiares del alumnado en esta compleja situación sanitaria.

 

1. Fomentar la empatía.

Hacer ver y entender que esta pandemia nos afecta a todos, que todos estamos desorientados, frustrados y preocupados, pero que cada cual tiene que hacer su papel lo mejor posible y en un clima de cordura, tanto los directivos y los docentes como familiares y los estudiantes.

 

2. Designar a un responsable de comunicación

Debería haber una persona que reciba los avisos de los padres por un canal concreto y rápido y para gestionar las comunicaciones del centro. En caso de contagio u otras situaciones urgentes, las familias tienen que saber exactamente a quién dar aviso y esa persona actuará según el protocolo que haya definido el centro educativo. Lo mejor es que la llamen por teléfono y que, además, le envíen un correo para que haya constancia del aviso por escrito. Esta persona elaborará los mensajes de aviso para la comunidad y hará de portavoz. Hay que dejar claro que, para evitar la confusión, nuestros avisos no se deben hacer públicos por ninguna vía (aunque creamos que con ello ganamos tiempo o ayudamos), sino que se deben remitir solamente a la persona designada para que ella actúe. Por tanto, nombremos también a un sustituto por si el portavoz enferma.

 

3. Emitir informaciones concretas y uniformes.

Hay que distinguir bien entre información y opinión. Ya habrá tiempo para debatir o comentar, pero en situaciones de emergencia debemos establecer un canal unidireccional oficial para emitir notificaciones y comunicados de manera unívoca y uniforme. Lo ideal sería utilizar el sitio web o una intranet, pero siempre un canal que sea 100% accesible desde cualquier dispositivo, para toda la comunidad implicada o afectada por el centro educativo y sin necesidad de instalar aplicaciones adicionales ni de tener cuentas de usuario. ¿Permite la aplicación escolar de turno emitir mensajes para todos (padres, estudiantes, docentes y no docentes)? Si la respuesta es no, entonces puede servir de refuerzo, pero no como vía principal de aviso.

 

4. Nada de chats, redes, ni listas de correo abiertas.

Es un buen momento para poner en práctica las normas de ‘netiqueta’ (etiqueta en la red). Si algo genera caos e incertidumbre en situaciones de riesgo son los comentarios inoportunos y los rumores. Aunque creamos que son soluciones fáciles y baratas, desaconsejamos los grupos de WhatsApp y otras vías conversacionales como las redes sociales (aunque el centro escolar tenga un grupo privado). Por una parte, infringimos las leyes de protección de datos porque no se nos puede obligar a compartir nuestro número de teléfono o correo electrónico, está prohibido compartir esos datos (¡utiliza el campo CCO para los correos!) y no hay manera de garantizar que todos los usuarios borren los datos cuando salimos del grupo.

 

Por otra parte, estamos presuponiendo que todos los familiares tienen un smartphone o que usan las redes sociales, y no siempre es así. Pero, por si lo anterior fuera poco, el gran problema es que suelen generarse hilos de conversación interminables en los que se diluye la información esencial y afloran las pasiones. Como mínimo, habría que configurar los grupos de chat para que sean unidireccionales (solo publica el administrador). También podemos crear un canal de Telegram, aplicación que tampoco exige compartir con los demás nuestro número de teléfono. Pero ni el grupo unidireccional ni el canal solucionan del todo el asunto de la privacidad digital ni del acceso garantizado a los comunicados.

 

5. Tranquilizar y mantener el contacto.

El portavoz del centro puede usar ese canal unidireccional para publicar periódicamente (por ejemplo, todos los viernes) evidencias de que se están respetando las medidas sanitarias: uso de mascarillas, distancia social, desinfección de instalaciones, etc. Así generamos confianza y de paso mantenemos activa la comunicación.

 

 

 

 

 

Por: Educación 3.0

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/mejorar-la-comunicacion-entre-centro-y-familias/

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miércoles, 1 de febrero de 2017

PADRES DE FAMILIA, SIN SU PARTICIPACIÓN NO ES POSIBLE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN.

LA SOCIEDAD Y DE MANERA ESPECIAL LOS PADRES DEBEN ENTENDER QUE, SI BIEN EL ATRASO ESCOLAR (NO-APRENDIZAJE O MALA CALIDAD DE DICHO APRENDIZAJE), LA REPETICIÓN DEL AÑO Y HASTA EL ABANDONO SON UN FRACASO DE LA ESCUELA, DE SUS MAESTROS Y DE SU PROYECTO PEDAGÓGICO, TAMBIÉN DEBEN SER CONSIDERADOS COMO UN FRACASO DE LOS PADRES.

En Colombia, a partir de esta semana regresarán a las aulas escolares más de 9 millones de niños, adolescentes y jóvenes de la educación básica y media, o irán al preescolar cerca de 700.000 niños, por primera vez.
Este hecho, que debería ser un gran acontecimiento nacional, como siempre, pasará desapercibido y no tendrá ninguna repercusión social o gubernamental. Qué bueno sería que el Ministerio de Educación Nacional, MEN, y sus entidades adscritas se movilizará junto con las Secretarías de Educación, por lo menos en las dos o tres primeras semanas del año escolar, para lograr que la sociedad comprenda que los colegios no son los únicos responsables de la educación y de la calidad de la misma; que se aprende toda la vida; que el hogar es la primera escuela y la más importante para el desarrollo inicial del cerebro de los niños y de su proceso de formación; y que los colegios sin la ayuda y la participación de los padres de familia jamás podrán ser de buena calidad de manera integral.
Cuando escribo que el MEN y las Secretarías se movilicen, estoy pensando en algo así como planear, promover y motivar de manera sencilla la participación de los padres y de las familias en la educación de sus hijos a través de las redes sociales, medios masivos de información, videos, folletos, entre otros. Un buen ejemplo de la capacidad de movilización institucional es el esfuerzo y los recursos que el MEN se ha gastado en demostrar que el Programa es la panacea en el acceso, la equidad y la calidad de los más pobres en educación superior. Pregunto: No sería mejor que esta plata en propaganda no la gastáramos en apoyar a la Labor de los maestros y padres de familia desde afuera.
Imaginemos por un momento que durante dos o tres semanas todos los años los padres de familia de Colombia que vean televisión u oigan radio se acostarán recordando un eslogan sencillo del MEN mediante el cual se promueve que ellos lean 15 minutos a sus hijos o los escuchen leer, al menos 4 o 5 días a la semana. O Lograr que los padres comprendan la importancia de hacer preguntas inteligentes a sus hijos, que vayan más allá del contexto tradicional del ¿cómo les fue? o ¿qué hizo hoy en el colegio?, o motivar que los padres asistan por iniciativa propia a los colegios 4 o 5 veces al año, y se pongan de acuerdo con los docentes sobre cómo ellos pueden ayudar al hijo desde casa, de manera más efectiva, en su formación, desarrollo y deberes educativos. Recordemos que los estudiantes, de 365 días que tiene un año, solo asisten a los colegios cerca de 170 días a clase durante 6 u 8 horas diarias, el resto del tiempo, más del 80%, ellos están en casa.
Para la mayoría de padres de familia o adultos responsables de los niños y adolescentes que estudian en la educación básica y media el ingreso de sus hijos a los colegios se convierte en un descanso. Siguen pensando que el colegio es una especie de guardería donde los maestros tienen el deber de cuidarlos, entretenerlos, educarlos y ojalá disciplinarlos, sin ninguna responsabilidad y acompañamiento de padres de familia.
La evidencia proporcionada en diversos estudios de investigación educativa ha demostrado un vínculo claro entre la participación de los padres de familia y el éxito escolar de los niños y adolescentes, de manera especial se destaca cómo los padres que participan y están enterados sobre los objetivos educativos de los colegios y del trabajo que realizan los docentes en el aula logran un mejor apoyo emocional y una mayor motivación hacía el esfuerzo académico de los estudiantes. Ojo, a los padres no se les exige una habilidad específica o un dominio sobre un área o saber para ayudar a los estudiantes, sólo conocer qué pasa en la escuela y tener una actitud positiva hacía lo que allí sucede, esas son herramientas suficientes para lograr que ellos motiven y participen de la educación de sus hijos (Grolnick et al. (2009). Parenting and children’s motivation at school).
La sociedad y de manera especial los padres deben entender que, si bien el atraso escolar (no-aprendizaje o mala calidad de dicho aprendizaje), la repetición del año y hasta el abandono son un fracaso de la escuela, de sus maestros y de su proyecto pedagógico, también deben ser considerados como un fracaso de los padres o de los responsables directos de los niños o adolescentes. Este último punto no lo tienen entronizado la mayoría de padres de familia y por ello la mala calidad de la educación o el fracaso escolar se considera una responsabilidad exclusiva de los colegios, o de los docentes y hasta, para algunos, culpa de FECODE, cuando ocurre en los colegios oficiales.
Por lo anterior, me pregunto: cuándo el MEN y las autoridades educativas incluirán en la política educativa  el desarrollo de mensajes, campañas de educación y programas de formación en los colegios que estimulen a los padres de familia en el propósito de promover su participación en la educación de los hijos, de manera especial, en los barrios, municipios y regiones más pobres del país, donde viven las familias como menos educación y riqueza, y donde, se requiere más y mejor educación para los niños.



Por: Angel Perez.
Fuente: http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/padres-de-familia-participacion-en-calidad-de-educacion-angel-perez/241400


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jueves, 6 de octubre de 2011

CONTRATO DE HONOR de las Familias por la Educación

El Presidente de Chile, por medio del Ministerio de Educación, repartió 3.000.000 de copias a las familias de los alumnos. Según informaciones de medios “on line”, más de la mitad de los encuestados la considera “solo publicidad”, y creo que ese debe ser el propósito de alguien que ve la Educación como una mercancía, pero el texto me parece interesante, y su cumplimiento elevaría sustancialmente el rendimiento escolar.

CONTRATO DE HONOR de las Familias por la Educación
l. Introducción
La educación es el resultado del esfuerzo del alumno/a, su familia, y el establecimiento educacional. Sumar los esfuerzos del mismo alumno/a y su institución, al compromiso de los padres, madres y apoderados es fundamental. Familla y colegio son socios para lograr los resultados esperados. Este Contrato de Honor establece distintas responsabilidades que tienen las familias respecto a la educación de sus hijos/as, conscientes de que un mayor involucramiento y apoyo en esta materia implicará una mejor calidad de su educación.

ll. Compromiso de la familia
Los padres y apoderados somos los primeros responsables de la educación de nuestros hijos/as. Por esta razón, nos comprometemos a participar y ser un apoyo en el aprendizaje de nuestro/a hijo/a a través de:
1 Enviar a nuestro/a hijo/a a la escuela, colegio o liceo puntualmente todos los días, cumpliendo con los horarios establecidos
2. Organizar junto a nuestro/a hijo/a un horario eficaz para realizar tareas, no muy extenso y que pueda cumplir diariamente. Facilitarle, en lo posible, un lugar fijo para estudiar.
3. Procurar que tenga un horario establecido para dormir, comer, estudiar, leer y realizar actividades extraescolares (Si nuestro/a hijo/a es menor de 10 años, necesita aproximadamente 10 horas de sueño continuas durante la noche. Si es adolescente, necesitará aproximadamente 8 horas de sueño durante la noche)
4. Asistir y aprovechar las entrevistas individuales con el profesor/a jefe de nuestro/a hijo/a para mantener un contacto permanente y conocer sus progresos y/o dificultades particulares. Preguntarte por el rendimiento y conducta de nuestro/a hijo/a y por los intereses que demuestra en la escueta, colegio o liceo.
5. Conversar diariamente con nuestro/a hijo/a, escuchando lo que nos cuenta sobre sus clases, compañeros/as y profesores/as. Estar atento/a si algún día llega triste o preocupado/a.
6. Tener al menos una conversación al año sobre temas como la prevención de drogas y bullying, siempre en el contexto y de acuerdo a la edad de él/ella.
7. Fomentar la lectura y procurar tener libros en el hogar. Si nuestro/a hijo/a aún no sabe leer, es recomendable intentar leerte todos los días 15 minutos en voz alta y, si ya sabe hacerlo, incentivarlo/a a leer al menos 20 minutos diarios, ayudándole a comprender mejor lo leído.
8. Fomentar su esfuerzo y dedicación en sus deberes: hacer las tareas lo mejor posible, estudiar, ser buen/a compañero/a y ayudar en su casa.
9. Reducir en lo posible las horas que nuestro/a hijo/a ve televisión o está frente a una pantalla. De acuerdo a la opinión de los especialistas, esto no debe ser más de una hora al día
10. Conocer e involucrarnos en el Proyecto Educativo del Establecimiento, y conocer y cumplir el Reglamento de Convivencia Escotar.

III  Sugerencias a los padres y apoderados para apoyar el aprendizaje de su hijo/a
Para lograr el compromiso anterior, se recomienda un esfuerzo en los siguientes puntos;
1. Expresarle a su hijo/a todas las veces que sea necesario lo orgullosos que estamos como familia de que él/ella estudie.
2. Creer profundamente en las capacidades de su hijo/a, y explicarle lo que logrará si estudia y se esfuerza
3. No todo se aprende en la escueta, colegio o liceo.
El esfuerzo lo aprenderá de su ejemplo.
4. Desarrollar su responsabilidad y autonomía, promoviendo la asistencia diaria at establecimiento educacional y dedicando tiempo para apoyarte en sus tareas diarias.
5. Satisfacer las necesidades de cuidado de su hijo/a entregándote una adecuada alimentación, aseo, descanso y afecto.
6 Dialogar e incentivar et desarrollo de hábitos que fomentan la vida sana y el deporte, ayudándolo así a mantenerse lejos del consumo de alcohol, drogas o peleas
7. Establecer compromisos concretos y a corto plazo con su hijo/a después de la entrevista con su profesor/a.
8. Fomentar el respeto por todos los miembros de la comunidad educativa e inculcarle la importancia de cumplir con las normas establecidas por su establecimiento educacional, respetando especialmente a su director/a y profesores/as.
9. Animarlo/a a participar en las actividades de la escueta, colegio o liceo y de la comunidad. Participar junto a él/ella en las actividades que el establecimiento educacional planifique para las familias.
10. Ante cualquier inquietud respecto a la vida escolar de su hijo/a, acercarse al establecimiento educacional en los horarios que corresponda y dialogar con su profesor/a.

lV. Firma del Compromiso
Nos damos por enterados de los compromisos que implica el Contrato de Honor de las Familias por la Educación, el cual aún cuando no reviste responsabilidades legales, señala deberes de la familia y las vías por las que podemos participar y colaborar en la educación de nuestros/as hijos/as, comprometiéndonos a cumplirlo, de manera voluntaria y en la medida de nuestras posibilidades, invitamos voluntariamente a nuestro hijo/a o pupito/a a firmar este Contrato de Honor para su conocimiento, para que sea parte de este esfuerzo y como muestra de nuestro compromiso con su educación.
Nombre del alumno/a:
Nombre del apoderado:
Firma Apoderado
Firma Alumno/a
Firma Director/a
Firma Presidente de la República
Firma Ministro de Educación

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domingo, 16 de agosto de 2009

FAMILIAS Y FAMILIAS, BENEFICIOS DE LA LECTURA

Según datos proporcionados por la Unesco, Japón tiene el primer lugar mundial con 91 por ciento de la población que han desarrollado el hábito de la lectura. En segundo lugar está Alemania con un 67 por ciento, seguido muy de cerca por los Estados Unidos con un 65 por ciento. Mientras que en México se calcula que únicamente el 2 por ciento de la población tiene el hábito de leer.


Más allá de los beneficios intelectuales, la lectura tiene una gran ventaja para quienes la practican en familia, basta mirar las caritas de los niños cuando sus padres les leen un cuento, esto sin duda es algo que se queda para siempre

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¿Por qué será que algunas personas al hablar sobre la lectura suelen relacionarla únicamente a alguna actividad académica o meramente como un medio para mantenerse informados? Posiblemente sea porque desconocen las grandes ventajas que este hábito trae consigo y que su práctica beneficia a quién la ejerce, tanto en el campo intelectual, como en el social y personal.


La lectura es importante para el desarrollo intelectual de la persona pues si se practica en forma constante, mejora el manejo de las reglas gramaticales, lo que permite un mejor uso del lenguaje y la escritura. Desarrolla, como ninguna otra actividad, la imaginación y la creatividad, además de ser una incomparable fuente de cultura que aumenta la capacidad de memoria y de concentración.


La primera forma de lectura que se da en los niños más pequeños es, principalmente, a través de las imágenes. De ahí que los libros o cuentos infantiles en un principio están hechos de cartón o plástico, con una gran variedad de colores y con muchas imágenes y poca literatura.


Un niño que lee, en general es mas independiente intelectualmente que uno que sólo ve televisión. La televisión con sus imágenes, presenta una versión de la realidad, el libro, al no presentar imágenes, deja la mente libre para imaginar y sobre todo para cuestionar; despertartando la imaginación y creatividad que en la vida adulta lo ayudará a encarar los problemas con una mejor actitud, buscando varias alternativas para solucionarlos.


Dejar a los niños elegir el libro que les es más atractivo, fomenta en ellos un interés por la lectura. Pero definitivamente son sus propios padres, con el ejemplo, quienes más lo acercarán a este hábito, ya que el hijo de padres lectores por lo general se convierte en un buen lector.


La lectura en los niños los beneficia particularmente en su rendimiento escolar, ya que a un niño que posee éste hábito, le es más fácil y natural tomar un libro para estudiar o investigar que a aquel que no está acostumbrado a los libros.


La lectura despierta en ellos una enorme curiosidad que es fundamental para su aprendizaje, además lo ayuda a cometer menos errores ortográficos en sus trabajos. La lectura le da seguridad y por lo tanto se eleva su autoestima, un niño que lee se distingue de los demás por la facilidad que tiene para expresarse. Saber leer es un privilegio.


Quien quiere superarse personal y profesionalmente debe hacer de la lectura constante su mejor aliado. Además, una vez que se ejercita periódicamente, ésta pasa a ser parte de la vida del individuo en forma natural y se convierte en un hábito que una vez experimentado, difícilmente se puede dejar. La lectura es libertad, cultura y entretenimiento sin igual.


Proporciona a quien la practica un crecimiento personal como ninguna otra actividad. Más allá de los beneficios intelectuales, la lectura tiene una gran ventaja para quienes la practican en familia, basta mirar las caritas de los niños cuando sus padres les leen un cuento.


Esto sin duda es algo que se queda para siempre, pues es un tiempo único que se comparte con aquellos a quienes más queremos. La familia es pues, la encargada de propiciar un ambiente donde se goce de las lecturas y se compartan libros. Qué bueno sería dedicar por lo menos diez minutos diarios para fomentar este hábito en nuestra persona y en los que nos rodean.


Se puede optar por cualquier tipo de lectura, afortunadamente existen en el mercado de libros una infinidad de temas por los cuales optar: novelas, ensayos, literatura clásica, historias, poesía etc.


Además de los medios informativos como revistas y periódicos que permiten al lector mantenerse informado del mundo que vive.


No olvidemos que la lectura de buenos libros aumentará nuestra cultura y conocimiento, así como las habilidades de razonamiento, análisis y comprensión del niño, joven y adulto. Si queremos dar un buen regalo, obsequiemos un libro, éste perdurará a través del tiempo y será motivo para que se nos recuerde con afecto.



Fuente

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/222167.familias-y-familias-beneficios-de-la-lectura.html

Por: CLAUDIA SIMENTAL - 02 de ago de 2009.

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viernes, 13 de febrero de 2009

MODOS DE IMPLICACIÓN DE LAS FAMILIAS EN LAS ESCUELAS


Si bien –en más ocasiones de las deseables– hay experiencias no del todo positivas, por no haber delimitado los respectivos ámbitos de responsabilidad y decisión, es preciso superar recelos mutuos, en unas nuevas percepciones y miradas, para organizar espacios y tiempos de relación y asesoramiento (Dubet, 1997). Cuando hay quejas de que los padres no colaboran suficientemente o que les falta interés; también hay que preguntarse si desde los propios centros se hace todo lo posible en esta dirección. Que los padres se impliquen más o menos depende también de los propios centros escolares.

La investigación sugiere que los centros escolares pueden dar pasos para incrementar el papel de los padres y su sentido de eficacia para ayudar al aprendizaje de sus hijos; mostrar formas prácticas de implicarlos en el apoyo a las escuelas, profesores y alumnos; y adaptar las maneras de implicación a los requerimientos de la vida profesional y familiar (Hoover-Dempsey et al., 2005, p. 123).

Centros escolares que inicialmente rompieron la barrera apostando por un incremento de relaciones con las familias, han descubierto la importancia para su propia labor (apoyo de las familias, mejora del aprendizaje de los alumnos, mejora de la moral de los profesores y de la reputación de la escuela en la comunidad). En último extremo, conseguir sintonía y colaboración no es algo dado, tiene que ser construido y conquistado, con sus propios momentos de ilusión y crisis, que tienen que ser remontados.

La implicación y colaboración de los padres va en una línea continua, desde preocuparse en casa por el trabajo escolar de sus hijos a, en el otro extremo, implicarse como socios en toda la actividad educativa del centro (Redding, 2000). En nuestra situación, las familias y Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (las AMPA) están articulando nuevas líneas de actuación, como las siguientes:

• Mejorar la articulación de la educación entre escuela y familia. Mantener una información fluida y frecuente de los centros y tutores con los padres sobre los trabajos, objetivos y progresos de los alumnos, suele ser una condición necesaria para una acción educativa exitosa. Hay diversos tipos de «escuelas de padres», reuniones, sesiones de orientación, entrevistas, etc., que deben servir para establecer la deseable relación y contacto, buscar una coincidencia en objetivos, formas de actuación e intercambiar información sobre criterios educativos, normas y responsabilidades. Las «escuelas de padres», suelen ser medios privilegiados para cohesionar la familia y el centro. Pueden tener diferentes formatos: ciclos de charlas formativas con diálogo, mesas redondas, sesiones informativas, programas de educación familiar. En cualquier caso conviene subrayar la dimensión educativa de estas «escuelas» (Escuelas de padres y madres), que no son sólo «para» las familias, sino que ellas mismas participan y contribuyen a su desarrollo. En otros casos, sin carácter periódico, se pueden organizar momentos para esta relación, ya sean formales o informales: jornada de puertas abiertas, talleres con participación, asistencia a exposiciones o actuaciones del alumnado, periódico o revista escolar, colaboración en actividades extraescolares, etc.

• Participación en la configuración del centro educativo. Las reformas educativas de las últimas décadas han ampliado, de hecho, la capacidad de iniciativa de los padres y madres. Así, el Proyecto educativo de centro, en su elaboración y difusión, puede ser un punto de encuentro para una acción compartida. Debiera darse una congruencia o línea educativa común entre las familias y la acción educativa de Instituto o Centro de Primaria correspondiente, en un proceso que se debe ir construyendo. Así, ante problemas crecientes de conductas antisociales, la «Comisión de Convivencia», dentro del Consejo Escolar, con participación de las familias, deberá ser expresión de esta colaboración. En congruencia con los valores determinados en las Finalidades Educativas, el Reglamento de Organización y Funcionamiento es el contexto institucional para establecer de forma consensuada las normas que se pretende configuren los hábitos deseados.
Así, el proceso de determinar la participación, las normas de funcionamiento de la actividad escolar o de convivencia y disciplina debe ser una ocasión propia para implicar colegiadamente a profesores, padres y alumnos en la configuración de las normas que desean dotarse.

• Prestación de servicios complementarios a la escuela. Ha sido hasta ahora la iniciativa, junto con la participación en el Consejo Escolar, más importante de las AMPA, y creo que abundan razones para que continúe siéndolo. Lo que quiero apuntar es que nuevos factores fuerzan a situarla/entenderla de otros modos. Así, los problemas derivados de la nueva organización social y familiar (trabajo, horarios, etc.) llevan a prestar servicios complementarios, respetando las funciones y obligaciones del profesorado. Además, cuando se incrementa en muchos barrios y ciudades la población en situaciones de segregación social y de exclusión, donde un 15%-30% de niños/as corren riesgo de fracaso escolar, también aquí las AMPA tienen un campo de acción, para conjuntamente con los municipios desarrollar las acciones y programas necesarios.
Las políticas compensatorias no pueden dejarse a adaptaciones curriculares, sino complementarse con acciones educativas paralelas en otros ámbitos. Por su parte, las instalaciones de los centros educativos (deportivas, salón de actos o reuniones), como posibilita la legislación, se pueden poner a disposición de la comunidad para desarrollar, creativamente, las acciones educativas oportunas, según el contexto.

• Ámbito de acción municipal. En España tenemos escasa tradición de "territorialización" de la educación, frente a la municipalización de los países anglosajones. Pero también estamos, como la mayoría de países occidentales, dentro de una tendencia general a la descentralización y la transferencia de competencias a nivel local. Los padres y madres deben intervenir en este ámbito a través de la participación en los órganos municipales de educación, así como en otros órganos de planificación estratégica de la comunidad. Al respecto, son cada vez más comunes las iniciativas de crear Ciudades Educadoras por parte de los municipios, entendidas como ciudades que, siendo conscientes de su función educativa, planifican actividades para potenciar sus recursos culturales en beneficio de la educación de todos sus ciudadanos (Gómez-
Granel, Vila y Vintró, 2001). Así, por ejemplo se llega a hablar de Proyecto Educativo de Ciudad, entendido como «el conjunto de opciones básicas, principios rectores, objetivos y líneas prioritarias de actuación que deben presidir y guiar la definición y puesta en práctica de políticas educativas en el ámbito de la ciudad dirigidas a enfrentarse con garantías de éxito y desde la perspectiva progresista a la nueva sociedad de la información, conocimiento y aprendizaje en este fin de siglo» (Coll, 1998).

• Programas educativos comunitarios. Se ha señalado antes el enfoque de integración de servicios comunitarios. A nivel general, se requiere establecer nuevas relaciones entre centro/comunidad: asociar actividades educativas de los centros con programas comunitarios, en los que las familias y sus asociaciones pueden desempeñar un papel de punto de unión. Así, un buen programa educativo de Educación para la Salud no puede quedar confinado a actividades educativas, aunque este sea el primer nivel y desgraciadamente en ocasiones el único posible. Precisamente para incrementar la potencialidad educativa tiene que pretender coordinarse con los distritos sanitarios de zona o locales, e implicar a las familias en dichos objetivos. Será preciso actuar coordinadamente con otros organismos oficiales (delegaciones provinciales, institutos oficiales de la mujer o medio ambiente, ayuntamientos, etc.) y no oficiales (organizaciones no gubernamentales, asociaciones de ayuda a países en desarrollo, voluntariado, movimientos sociales del barrio, ciudad o zona, etc.).


Recuperado de:
Familia y escuela: dos mundos llamados a trabajar en común
Antonio Bolívar
Universidad de Granada
Re339.pdf http://www.revistaeducacion.mec.es/
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domingo, 16 de noviembre de 2008

La importancia de cuidar la autoestima

Concepto de autoestima
Es el concepto que tenemos de nuestra valía y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida.

La autoestima significa saber que eres valioso y digno de ser amado. Valioso porque el niño es capaz de resolver algunas situaciones con éxito y por lo tanto puede estar a la altura de los demás, y digno de ser amado porque se trata de una persona y por lo tanto tiene derecho a ser amada de manera incondicional, es decir, sabe que está rodeada de personas a las que realmente les importa.

El autoconcepto y la autoestima juegan un importante papel en la vida de las personas. Tener un autoconcepto y una autoestima positivos es de la mayor importancia para la vida personal, profesional y social. El autoconcepto favorece el sentido de la propia identidad, constituye un marco de referencia desde el que interpretar la realidad externa y las propias experiencias, influye en el rendimiento, condiciona las expectativas y la motivación y contribuye a la salud y equilibrio psíquicos.

Gloria Marsellach Umbert, en su artículo "La autoestima", marca las pautas para que la persona sea el mejor amigo de sí mismo. Para ello debe concederse:
Aceptación: hay que identificar y aceptar nuestras cualidades y defectos.
Ayuda: debemos planear objetivos realistas.
Tiempo: hay que sacar tiempo regularmente para estar solos con nuestros pensamientos y sentimientos. Debemos aprender a disfrutar de nuestra propia compañía.
Credibilidad: prestemos atención a nuestros pensamientos y sentimientos. Hagamos aquello que nos hace sentir felices y satisfechos.
Ánimos: tomemos una actitud de "puedo hacerlo".
Respeto: no tratemos de ser alguien más. Hay que estar orgullosos de ser quien somos.
Aprecio: hay que premiarse por los logros, los pequeños y los grandes. Recordemos que las experiencias son únicamente nuestras. ¡Disfrutémoslas!
Amor: aprendamos a querer a la persona tan única que somos. Aceptemos nuestros éxitos y fallos.

También hay que tener en cuenta que el conocimiento y la autoestima están relacionados porque la satisfacción que consigue el niño aumenta cuando:
Ha aplicado en la práctica, y con éxito, el conocimiento que tiene de sí mismo; por ejemplo, un niño que se ve como un buen deportista y marca el gol de la victoria para su equipo.Cumple con las exigencias que él mismo se ha marcado; por ejemplo, un niño que valora los resultados académicos y saca la nota más alta en un examen de matemáticas.Otros confirman la idea que de sí mismo tienen; por ejemplo, un niño que cree que dibuja bien y al que le alaban un dibujo.

Características de la autoestima
Un niño posee una correcta autoestima cuando...
APTITUDES POSITIVAS MANIFESTACIONES
Está orgulloso de sus actos "me encanta que todos estemos juntos"
Actúa con independencia "yo me hago el desayuno"

Asume responsabilidades con facilidad "hoy quiero regar las plantas"

Sabe aceptar las frustraciones "es difícil montar el puzzle pero seguro que lo consigo"

Afronta nuevos retos con entusiasmo "¡bien!, el maestro dice que mañana empezaremos con las divisiones de dos cifras"

Se siente capaz de influir sobre otros "déjame que te enseñe"

Muestra amplitud de emociones y sentimientos"me encanta que todos estemos juntos"

Pero para reconocer la capacidad de autoestima de un niño también nos debemos fijar en otras manifestaciones que son negativas como las que siguen.

APTITUDES NEGATIVAS MANIFESTACIONES
Evita las situaciones que le provocan ansiedad "hoy no quiero ir al colegio porque tengo un examen muy difícil"

Desprecia sus dotes naturales "nunca dibujo nada bien"

Siente que los demás no le valoran "los niños nunca quieren jugar conmigo"

Echa la culpa de su debilidad a los demás "no he limpiado los cristales porque no me has dicho dónde está la paño"

Se deja influir por otros con facilidad "me lo dijeron ellos"

Se pone a la defensiva y se frustra fácilmente "si no funciona, yo no tengo la culpa; lo voy a dejar"

Se siente impotente "no sé dónde está el material; los ejercicios son muy difíciles; no voy a ser capaz de terminar la tarea"

Tiene estrechez de emociones y sentimientos "no me importa, me da igual"

La construcción de la autoestima
Las personas más cercanas afectivamente al individuo (padres, familiares, profesores o amigos) son las que más influyen y potencian/dificultan la autoestima. Dependerá de los sentimientos y expectativas de la persona a la que se siente ligado afectivamente el individuo. Si los sentimientos son positivos, el niño recibirá un mensaje que le agradará, se sentirá bien y como consecuencia le ayudará a aumentar la autoestima. Si los sentimientos son negativos, la sensación que el individuo percibe le causará dolor y en definitiva, provocará rechazo a su propia persona y, por tanto, el descenso de su autoestima.

Últimamente la preocupación por la autoestima se ha convertido en una cuestión obsesiva. De ahí que erróneamente se intente formar una autoestima positiva con medios y procedimientos artificiales y a corto plazo que no dejan de ser planteamientos equivocados y que tienden a fracasar. Estos procedimientos equivocados están orientados al logro de un único objetivo: fortalecer el ego de los educandos para que se sientan bien consigo mismos. Veamos a continuación algunas formas erróneas que se usan para la construcción de la autoestima:

Alabar a los hijos o alumnos por sistema, con independencia de su comportamiento. No importa que fracasen en sus estudios a causa de su vagancia; que maltraten a sus padres y hermanos; que derrochen el dinero y que vivan sólo para satisfacer sus gustos y caprichos personales, sin pensar en las necesidades de los demás. Lo único que importa es que se quieran cada vez más a sí mismos.

No culpabilizarlos nunca de nada, suceda lo que suceda (para que no pasen por la humillación de sentirse avergonzados).

No cuestionar ni criticar nunca lo que dicen o hacen (para que evitar que se enfaden).

Rebajar los ideales de vida (para que luego no sufran posibles decepciones).

Rebajar la exigencia todo lo que se pueda. Llegar a la tolerancia total o casi total. Todo vale, todo está permitido. Estos padres tan indulgentes con sus hijos suelen ser los mismos que esperan de ellos solamente una cosa: que triunfen en la vida como sea. Esperan que triunfen en una sociedad muy competitiva con la única actitud que se les ha inculcado: la de quererse a sí mismos

Gerardo Castillo Ceballos (de la asociación FERT) en su artículo "El desarrollo de la identidad personal" comenta que los hijos acostumbrados a ser alabados de forma incondicional suelen sentirse muy defraudados cuando, al incorporarse a la vida adulta, chocan con la realidad. Esa colisión les descubre, de pronto, que su autoestima está mal fundamentada y que, por ello, no es real.

La experiencia nos enseña que la autoestima de los hijos o alumnos no se desarrolla por la vía del elogio continuo e injustificado o por la vía de la tolerancia sin límites. Quienes buscan fortalecer el ego por ese camino, lo único que consiguen es debilitarlo y aislarlo. El estar demasiado pendiente del ego de los niños o de los adolescentes favorece que estos últimos se amen a sí mismos de forma inmoderada y excesiva, desentendiéndose así de las necesidades de los demás.

La autoestima, como la alegría o la felicidad, no se puede buscar directamente. Y menos todavía por la vía del engaño. La autoestima es una consecuencia de poner ilusión en lo que se hace y en hacerlo cada día mejor; de realizar con amor los propios deberes; de ser servicial con los demás; de ser buen compañero, buen hermano y buen amigo; de portarse bien con todos; de luchar diariamente contra los propios defectos; de empezar cada día.

La mayor y mejor autoestima es la autoestima merecida, la que se basa en logros reales, la que cada uno se gana con su propio esfuerzo. Si los padres y profesores enseñan a sus hijos o alumnos, desde las primeras edades, a esforzarse por ser un poco mejores cada día (desarrollo de virtudes) y por lograr la excelencia en todo (en los estudios, en la vida familiar, en la vida de amistad...) la autoestima vendrá sola.

La verdadera autoestima se alimenta con la satisfacción que produce alcanzar nuevas metas por uno mismo. Es frecuente que cuando un niño o un adolescente obtiene con su esfuerzo personal, el resultado que buscaba, se encuentre orgulloso del logro. En cambio, los hijos sobreprotegidos jamás podrán tener esa experiencia tan gratificante y tan formativa. Cada vez que los mayores les resuelven la dificultad a la que se enfrentan, se hacen más inseguros y desvalidos.

Siguiendo las indicaciones de Castillo Ceballos, podemos concluir que la autoestima se desarrolla formando el carácter, educando la voluntad: hay que desarrollar en los hijos hábitos de esfuerzo, de trabajo bien hecho, de autodominio, de autodisciplina. Hay que favorecer la adquisición de virtudes como la fortaleza, la templanza, la paciencia y la perseverancia. También hay que animarles a que sean más abiertos y serviciales. Está comprobado que una de las mejores terapias de la autoestima es salir de sí mismo y tratar de ver las cosas como las ven los demás.

La autoestima como motor del comportamiento.
Existen tres buenos motores que determinan el comportamiento y que proceden de lo que se piensa y de lo que se siente por uno mismo. Estos son:
El niño actúa para obtener una mayor satisfacción y creerse mejor. Por ejemplo: busca las alabanzas y la aprobación, haciendo cosas que le gustan y que sabe hacer.
El niño actúa para confirmar la imagen (la idea) que los demás, y él mismo, tienen de él. Tanto para bien como para mal, si el niño piensa que es bueno tenderá a comportarse bien, mientras que si piensa que es malo, buscará (tal vez de forma inconsciente) la reprimenda y el castigo. Esto mismo lo podemos aplicar en los estudios.
El niño actúa para ser coherente con la imagen que tiene de sí, por mucho que cambien las circunstancias.
Todo esto tiene un lado negativo y corresponde a los niños que presentan actitudes negativas acerca de sí mismos que no suelen creerse lo contrario, aunque se les demuestre que es verdad, rechazan la alabanza o la aprobación por aquellas cosas que ya tienen conceptuadas negativamente.

Por otro lado podemos afirmar que la motivación y el rendimiento académico se ven estrechamente influenciados por la mayor o menor autoestima.

Para terminar este apartado podemos afirmar que la autoestima influye sobre el niño y adolescente en:
cómo se siente
cómo piensa, aprende y crea
cómo se valora
cómo se relaciona con los demás
cómo se comporta

La autoestima en la adolescencia
En los adolescentes aumenta considerablemente la necesidad de autoestima. Uno de los períodos más críticos para la formación de una correcta autoestima es la adolescencia pues sabemos que es cuando la persona necesita hacerse con una firme IDENTIDAD, es decir, saberse individuo distinto a los demás, conocer sus posibilidades, su talento y sentirse valioso como persona que avanza hacia un futuro. Un adolescente con autoestima aprende más eficazmente, desarrolla relaciones mucho más gratas, está más capacitado para aprovechar las oportunidades que se le presenten, para trabajar productivamente y ser autosuficiente, posee una mayor conciencia del rumbo que sigue. Así las cosas, un adolescente con autoestima...
... actuará independientemente
... asumirá sus responsabilidades
... afrontará nuevos retos con entusiasmo
... estará orgulloso de sus logros
... demostrará amplitud de emociones y sentimientos
... tolerará bien la frustración
... se sentirá capaz de influir en otros

Gloria Marsellach Umbert en su artículo "La autoestima en niños y adolescentes" afirma que la autoestima puede desarrollarse convenientemente cuando los adolescentes experimentan positivamente cuatro aspectos o condiciones bien definidas:
Vinculación: resultado de la satisfacción que obtiene el adolescente al establecer vínculos que son importantes para él y que los demás también reconocen como importantes.
Singularidad: resultado del conocimiento y respeto que el adolescente siente por aquellas cualidades o atributos que le hacen especial o diferente, apoyado por el respeto y la aprobación que recibe de los demás por esas cualidades.
Poder: consecuencia de la disponibilidad de medios, de oportunidades y de capacidad en el adolescente para modificar las circunstancias de su vida de manera significativa.
Modelos o pautas: puntos de referencia que dotan al adolescente de los ejemplos adecuados, humanos, filosóficos y prácticos, que le sirven para establecer su escala de valores, sus objetivos, ideales y modales propios.


Extraído de:
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2
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jueves, 17 de julio de 2008

Familia y éxito académico

El tema del “currículum del hogar”, o actividades referidas a la educación académica en el entorno hogareño, es una preocupación en muchos lugares del planeta, como por ejemplo en los EEUU, en los siguientes párrafos transcribo un artículo publicado en Chicago, para la comunidad hispana.

Los padres y el éxito académico
Por Ángeles Vázquez Colaboradora diario HOY
17 de junio, 2008
Chicago -- El papel de los padres es fundamental en el éxito académico de los hijos. La forma de introducirlos al conocimiento desde pequeños y la forma de conducirlos durante toda su vida académica define en mucho la persona que van a ser de adultos.Es por eso que los especialistas en enseñanza recomiendan leerles a los niños desde antes de que caminen y de que hablen. Es una forma de mostrarles que los libros proporcionan conocimiento, aún antes de que lo comprendan totalmente, y es también una manera de inculcarles el placer por la lectura.Poco tiempo después, cuando ya asisten al kinder o a la escuela primaria, no hay que descuidar el aspecto de la lectura y comenzar a fomentar el gusto por la escritura. En los Estados Unidos aprender a escribir ensayos es muy importante, ya que ayuda a organizar las ideas y es la forma más práctica y más frecuente en la que van a demostrar que adquirieron el conocimiento en las diferentes materias.Más tarde, en los exámenes de colocación conocidos como SAT o ACT, uno de los aspectos primordiales que se evalúan en dichos exámenes es el ensayo, por lo que se debe ayudarlos a que sean lo más diestros posibles en la redacción de este tipo de textos. También es fundamental que los padres hablen de ir a la universidad como un hecho y no sólo como una posibilidad o un sueño. Procure sembrar expectativas altas en sus mentes y que ellos se visualicen a futuro como profesionistas.El ejemplo también es muy importante. Es cierto que muchos adultos hispanos tienen que trabajar más de un turno completo para poder sufragar los gastos de la familia. Sin embargo, es recomendable que los hijos no sólo vean a los padres descansar desconectándose de las tensiones del día frente al televisor. Predique con el ejemplo y deje que sus hijos lo vean leer como una forma de relajamiento y disfrute.No hay que olvidar ser asertivo, que el discurso vaya acompañado de hechos que lo corroboren en la realidad. Si promete un incentivo cuando el estudiante obtiene buenas calificaciones es indispensable que lo cumpla, lo mismo que la pérdida de un privilegio. De otra manera, el muchacho no tomará en serio ni las promesas ni las advertencias acerca de su comportamiento y no se hará responsable de sus acciones.Es fundamental dejar claros los límites y establecer reglas, sobre todo con los adolescentes, quienes están en una etapa en que sienten esa necesidad de diferenciarse de sus padres y de rebelarse contra lo establecido. Con ellos pueden ser frecuentes las discusiones por cosas tan sencillas como la hora de dormir. Procure, dentro de lo posible, no caer en una dinámica de confrontación o de debate. Una regla, por definición, no está sujeta a la aprobación de las dos partes. Recuerde que aunque ellos piensan que ya son casi adultos y no lo necesitan, la adolescencia es curiosamente la época en que más requieren de su apoyo y su guía.Procure encontrar un equilibrio entre ser amigo de sus hijos y ser padre y guía. En la actualidad existe la tendencia de tratar de ser más un amigo; sin embargo, al sentirse tan en confianza los niños y los jóvenes tienden a perder la noción de límites y con estos de la realidad. Los especialistas en educación sugieren que es mejor ser un padre que fomente mucho la confianza y con quién se puede hablar de todos los temas. De esta manera no habrá motivo de confusión y usted podrá seguir desempeñando ese papel fundamental en el éxito académico de sus niños y adolescentes.

Como vemos, se destaca la importancia de la familia en el futuro académico del niño, y hábitos como el de lectura, escritura, mantener expectativas favorables, liderazgo parental basado en reglas, límites concretos a la televisión, que son necesarios a la hora de contribuir al éxito académico.
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