Mostrando entradas con la etiqueta control. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta control. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de abril de 2020

Rafael Guerrero: “La pandemia afecta a la capacidad del niño de regular el miedo”


La capacidad de gestionar y regular las emociones en los niños es especialmente relevante en la situación de pandemia actual. El psicólogo Rafael Guerrero aporta ideas y actividades concretas para potenciar ésta y otras funciones ejecutivas del cerebro con el fin de proporcionar bienestar y seguridad en los más pequeños y sus familias.


Las funciones ejecutivas son el conjunto de capacidades cognitivas que emplea el cerebro para controlar y autorregular la propia conducta: memoria, concentración,  control de impulsos, flexibilidad cognitiva, planificación, solución de problemas, regulación emocional, velocidad de procesamiento y orientación espacial. 

En su último libro, ‘Cómo estimular el cerebro del niño’, el psicólogo y doctor en Educación, Rafael Guerrero, explica cuál es el papel clave en el desarrollo del niño y aporta 100 ejercicios prácticos, que serán especialmente útiles para ayudar a los niños a controlar sus impulsos, concentrarse o regular sus emociones en esta etapa de confinamiento en familia.

Pregunta: Teniendo en cuenta la situación actual, ¿qué propone para que los niños potencien funciones ejecutivas como la concentración, la memoria, la planificación… desde casa?
Respuesta: Nos brinda la posibilidad de trabajar y potenciar de manera directa las diferentes funciones ejecutivas como la concentración, el control de los impulsos, la memoria operativa, la planificación, la autorregulación emocional… Por ejemplo, algunas actividades que se pueden hacer para trabajar la concentración son los puzzles, los rompecabezas, las sopa de letras, ‘encontrar las siete diferencias’ o cualquier juego de mesa. 
Para potenciar el control de impulsos podemos jugar al ‘mundo al revés’: cada vez que el niño quiera decir sí, tendrá que decir no y viceversa. Si jugamos durante un buena parte de la mañana o la tarde al ‘mundo al revés’, estaremos potenciando su control de los impulsos, ya que enseñamos a su cerebro a ‘frenar’. También se puede practicar a través del uso imágenes en las que si, por ejemplo, aparece una zapatilla los niños tienen que dar una palmada y cuando se muestre la imagen de una manos aplaudiendo, los niños tienen que dar un pisotón. Para la memoria operativa podemos deletrear palabras al revés y para la planificación hacer laberintos. 

P: ¿Cómo afecta el confinamiento actual a algunas de estas funciones ejecutivas, como la regulación emocional?
R: Es evidente que influye sobre todos nosotros en mayor o menor medida. Al estar en una situación excepcional y rodeados de mucho caos, miedo e incertidumbre, nuestro funcionamiento cerebral se ve afectado. Quizás, una de las funciones ejecutivas que se ha visto más afectada es la regulación emocional. El hecho de no poder seguir con nuestras rutinas, no poder salir a la calle y tener a familiares o amigos afectados por el coronavirus (o con miedo de que se contagien) hace que la identificación y la regulación de determinadas emociones como el miedo, la tristeza o la rabia, se vean significativamente afectadas.
En estos días es habitual sentirnos más irritables y temerosos de lo normal, pues la situación extraordinaria y excepcional que estamos viviendo hace que dichas emociones afloren con mayor facilidad. 

P: En su libro analiza las funciones ejecutivas que permiten establecer objetivos a largo plazo y resolver problemas. ¿Cómo se puede conseguir la ‘atracción cerebral’ por una actividad (por ejemplo, el estudio entre los niños) que no les resulta motivadora?
R: Las funciones ejecutivas se ponen en marcha cuando la actividad es novedosa así que hay que tener en cuenta que dicha actividad debe resultar, en primer lugar, atractiva para el niño. Y para ello, se pueden llevar a cabo una serie de recursos, como el principio de incertidumbre (generar un clima de intriga y curiosidad en el alumno) o plantearles actividades o resolución de problemas que se parezcan a su día a día. 
De este modo, la clave la podemos situar de ‘fuera hacia dentro’ porque el proceso de aprendizaje es de fuera hacia dentro. La capacidad para mantener la concentración, la memoria, o la atracción de una tarea por parte del estudiante va a depender mucho de cómo el profesor (o adulto) se la muestre. Conforme el cerebro se va desarrollando (en el caso de los adolescentes), ya se les puede ir pidiendo un esfuerzo mayor por actividades que no quieran hacer o que no les gusten.

P: Los ejercicios que aparecen en su libro potencian la concentración, la memoria y otras funciones ejecutivas como el control de impulsos o el desarrollo de la planificación, ¿cómo se pueden aplicar para los estudiantes con necesidades especiales?
R: Todo hay que adaptarlo. Da igual si son niños o niñas, de Infantil o de Primaria, estudiantes con TDAH o con dislexia. En el libro aporto una serie de ideas para practicar las distintas funciones ejecutivas pero el principal objetivo es que luego el lector (padre, madre o docente) sea quien lo pueda ‘llevar a su terreno’. 

P: ¿De qué formas influye un desorden de las funciones ejecutivas en el desarrollo de trastornos como el TDAH?
R: El TDAH es un trastorno de las funciones ejecutivas, es decir, con el TDAH el cerebro se desarrolla mucho más lento y de forma diferente a lo que se considera ‘normal’. Por lo tanto, como las funciones ejecutivas están en la corteza frontal y es lo último que se desarrolla, con el TDAH se adquieren mucho más tarde. 
Aunque no es el único trastorno en el que las funciones ejecutivas no funcionan correctamente. En trastornos emocionales como la depresión o la ansiedad, a las personas que lo padecen le cuesta mucho concentrarse, planificarse, hacer cálculos matemáticos… 

P: Del cerebro emocional comenta que es involuntario, inconsciente y automático pero, en cambio, la regulación emocional debe aprenderse, no es genética. ¿Cómo pueden equilibrarse ambos procesos?  
R: Además de ser involuntario, inconsciente y automático, el cerebro emocional reacciona, que no es lo mismo que responder (procesar y valorar una respuesta a una acción determinada). Es lo que se denomina como el ‘cerebro caliente’. Mientras que la regulación emocional se aprende de alguien, es decir, se repite el proceso de ‘fuera para dentro’. Así, ambos procesos se pueden equilibrar con práctica y si en clase permitimos a nuestros alumnos que puedan legitimar y etiquetar sus emociones es todo un avance. De este modo, un niño necesita un ‘guía emocional’, un referente significativo (padre, madre, abuelo, docente…) para aprender a regular sus emociones. 




Por
Periodista cultural con gran interés en la educación y la innovación tecnológica en las aulas. El futuro pasa por la tecnología y ya está aquí. ¿Te lo cuento?
Fuente

Continue Reading...

domingo, 1 de marzo de 2020

Menores en la era digital: cómo proteger a tus hijos sin violar su intimidad


¿Deben los padres supervisar, o incluso espiar los móviles, ordenadores y tabletas de los hijos, y los contenidos a los que acceden desde los aparatos de los adultos?

Ciberacosadores, bullying, violencia, porno, comunidades pro anorexia, pro bulimia, terrorismo, discursos de odio. Internet abre un mundo amplísimo de posibilidades a los usuarios, pero tiene una cara B llena de peligros que es necesario saber identificar y gestionar. ¿Qué ocurre cuando los usuarios son menores? ¿Son conscientes de qué o quién puede haber detrás de una pantalla? Son muchos los niños y las niñas que viven conectados a la Red; que utilizan aplicaciones sin restricciones y redes sociales en las que quedan expuestos a personas ajenas a su entorno. ¿Deben las familias supervisar, o incluso espiar los móviles, ordenadores y tabletas de los hijos, y los contenidos a los que acceden desde los aparatos de los adultos?
Estamos ante un asunto complejo, aunque se tenga completamente normalizado, que va más allá de la corrección y de si es ético o no espiar a los niños. Se trata del uso de datos personales, propios o ajenos; una cuestión recogida en la legislación y que por lo tanto, en cierta medida, queda sujeta a la interpretación. Tal y como se recoge en la Carta Europea de los Derechos de los Niños y en la propia Constitución, los tutores legales de los menores tienen la obligación de velar por su seguridad y de ejercer la patria potestad, también accediendo a sus comunicaciones cuando su seguridad está en riesgo.

¿Existen riesgos en la Red? Sí. Pero, por otra parte, los menores tienen también derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones, según las normas mencionadas, que especifican que sería necesario su consentimiento para acceder a sus mensajes y contenidos siempre que su grado de madurez sea suficiente. Es, en este sentido, la Ley de Protección de Datos la que fija cuándo un menor es maduro: a los 14 años.


Manuel Ransán es coordinador del Centro de Seguridad Español para Menores en Internet, un organismo que se creó en 2017 y que pertenece al Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). Preguntado por una recomendación (sencilla y aclaratoria) que sirva a los padres para resolver todo este lío de normas y derechos, responde: “que entiendan la patria potestad como elemento de defensa y no de poder”. Los expertos utilizan el término “mediación parental activa” para referirse a lo que en todo hogar se conoce como “estar pendiente de lo que hace el niño”.

“No hace falta espiarles ni ser un experto para saber qué aplicaciones utilizan, con quién hablan o a qué contenidos acceden; algo podemos sacar preguntándoles, pero la mejor forma de supervisarles es compartir actividades con ellos”, afirma Ransán. “No es mala táctica hacernos un poco los tontos: ¿cómo tienes configurada tu privacidad? ¿Me ayudas a configurar la mía? ¿Qué youtubers te gustan? Mira, a mi me gusta este. ¿Sabes si hay alguna página donde pueda hacer amigos nuevos? Quiero adelgazar ¿sabes dónde puedo encontrar algunos consejos?”.

Pero aunque el buenrollismo es eficaz, también es necesario fijar límites. Los expertos llaman a esta parte: “mediación restrictiva”. En primer lugar, dice Ransán, “debemos establecer límites para controlar el uso abusivo de estos aparatos si no queremos que nuestros hijos se conviertan en unos yonkies de las pantallas”. Y cuando les dejemos utilizarlas, “apoyarnos en herramientas de control parental y de filtrado de contenidos: asignar un rango de edad que limite el acceso (según a qué), bloquear los contenidos de carácter sexual, o violento, o que hablan sobre drogas, que permitan utilizar el dispositivo sólo a determinadas horas, restringir el uso de la web cam, monitorizar la actividad, bloquear el posible contacto con determinados números…”.

‘Grooming’: acosadores sexuales en la red
“Los peligros más habituales a los que se enfrentan los menores que bucean por la red son, en primer lugar, los contenidos perjudiciales: violencia, pornografía, comunidades pro-anorexia, pro bulimia… Pero también la exposición a contactos indeseados, cuya única finalidad es crear un vínculo con el menor para obtener una satisfacción sexual”, explica Ransán. En esto consiste precisamente el ‘grooming’: adultos que actúan deliberadamente desde su ordenador para establecer lazos de amistad con niños, ganarse su confianza y conseguir que les hagan llegar fotos de contenido sexual e, incluso, planear encuentros. “Es muy difícil llegar a identificar a estos acosadores porque en la mayoría de ocasiones utilizan perfiles falsos, por eso es importante que los padres utilicen la mediación activa (de la que hablábamos antes) para saber con qué ‘persona virtual’ han podido entrar en contacto sus hijos”.

“Con Facebook ya no tienen suficiente -afirma Ransán- porque muchos padres, tíos, incluso abuelos, ya tienen un perfil. Ahora usan Instagram, Snapchat y otras aplicaciones que son realmente peligrosas para ellos, y con las que también pueden poner en peligro a otros menores”. El experto en ciberseguridad se refiere en concreto a una nueva red social, “ThisCrush”, muy de moda entre los jóvenes de entre 12 y 20 años, que permite conectarse con otros de forma anónima, sin identificarse a través de ningún tipo de perfil. “Al principio lo utilizaban para decirse que se gustaban, pero cada vez son más los casos de acoso, insultos, comentarios despectivos…”.

Ciberbullying: cuando los acosadores son menores
Este es otro de los grandes riesgos de Internet, el uso que los menores hacen de las plataformas y redes sociales para hacer daño a otros de su misma edad: ciberbullying. Según el último estudio publicado por la Fundación ANAR, el 26% de los casos de acoso se lleva a cabo a través de las redes sociales, sobre todo con insultos y amenazas, pero también mediante la difusión de vídeos e imágenes comprometidos y de información personal de la víctima.

Alicia Piña, miembro de la Comisión de Menores de la Asociación Profesional Española de Privacidad, explica a eldiario.es que “además del daño moral que los acosadores causan a la persona objeto de sus burlas, hay que tener en cuenta que están incurriendo en un tipo de conducta ilícita porque la imagen está protegida por la ley”. “Si el acosador es menor de 16 años, son los tutores legales quienes responden por ese delito -afirma Alicia Piña- con un castigo económico que varía en función de la gravedad. Si son mayores de 16 años, quedan sujetos a la responsabilidad penal. En el peor de los casos (aunque reconoce que es bastante difícil) el niño puede acabar en un centro de menores”.

“Este tipo de conductas pueden observarse en la vida real: hay una comunicación entre el mundo físico y virtual”, asegura Manuel Ransán. Es decir, que si el niño desarrolla estas dinámicas en las redes sociales, es común que se reproduzcan, por ejemplo, en los recreos; por eso, para identificarlas, es crucial que los padres hagan una observación global del comportamiento de los hijos. “Es verdad que la tecnología ha llegado para quedarse, y que ha llegado tan rápido que no nos hemos parado a reflexionar en las implicaciones que conlleva. Como ocurre con todo, primero llegan los usos y luego las reflexiones sobre las buenas prácticas. Vamos por detrás de lo que sería deseable, también en el plano legal. Aún se está analizando cómo establecer una regulación que sea eficaz”.

De momento, concluye, lo que deben hacer los padres es “fomentar el pensamiento crítico, hacerles saber que no todo lo que hay en Internet es bueno, que no toda la gente es quien dice ser y que todo lo que quede grabado en la nube puede tener repercusiones negativas en su futuro imposibles de predecir”.





Continue Reading...

martes, 26 de mayo de 2009

El éxito académico


En estas breves líneas me voy a referir a un tema de vital importancia para las familias: la educación de las nuevas generaciones.

Ante lo amplio del problema, lo voy a observar desde una posición determinada, a partir de una pregunta ¿Inciden las actividades familiares en el rendimiento escolar, en el éxito académico? En caso afirmativo ¿Cuáles son las actividades que hacemos en casa que permiten un mejor aprendizaje de nuestros hijos?

A lo largo de muchos años de actividad docente, pude observar en muchas oportunidades que los alumnos con éxito académico en el secundario tenían hermanos en las mismas condiciones, y con una compañera de trabajo nos lanzamos a la búsqueda de los patrones de las conductas familiares que posibilitaban ese acontecimiento, y luego formalizamos los hallazgos, para presentarlos en Congresos de la temática y exponerlos a la crítica de colegas.

De esa manera, entrevistamos a jefes de familias que en forma abierta y generosa nos contaron aspectos de su vida familiar que se relacionan con la escuela. Les cuento algunos de ellos.

Hijos discutidores y responsabilizados
Los padres con quienes dialogamos consideraban que sus hijos eran “muy discutidores”, pero, ¿A qué se debe esto? La respuesta la tenemos en el tipo de liderazgo familiar, que es el basado en reglas, las cuales deben ser cumplidas por todos sin excepciones, y no por caprichos, y no son aceptadas las arbitrariedades. Lo que se discute permanentemente es la aplicación de esas normas, no las normas en si. Si una regla establece que durante el almuerzo o cena, el aparato de televisión permanece apagado, esto no debe ser quebrado por más que el partido de futbol sea muy especial.

Televisión tipos de programas y controles.
Ante la evidente pobreza de nuestra televisión ¿Qué actitud asumieron? Por una parte una discreta vigilancia, y por otra una actitud de acompañamiento y crítica, más que una prohibición. Evitar que el aparato quede prendido permanentemente, como música de fondo y la presencia de uno de ellos en la habitación de los jóvenes son habitualmente recomendados por los expertos en el tema.

Esfuerzos y resultados
Otra característica observable en este tipo de familia, es la preeminencia que se le da al esfuerzo de los hijos. Frente a la obtención de resultados, es frecuente escuchar “Si te esfuerzas, los resultados serán una consecuencia, tarde o temprano”

La lectura
En todos los casos observados, la lectura es una actividad importante para toda la familia, se observan libros en todas partes, ya sean de ficción o de carácter técnico científico.

Cuestionamiento a la escuela y a los docentes
Obviamente la época donde se afirmaba “El docente tiene siempre la razón” se agotó, y también se puede observar el fenómeno en este tipo de familia, pero lo que constatamos es que permanentemente instaban a los hijos a “Ponerse en el lugar del otro”, como estrategia para lograr equilibrios más justos.

En síntesis, esto es un apretado resumen que hace a un hecho de enorme importancia para las familias, que es el de la formación de un capital cultural para nuestros hijos. Lo cierto es que se trata de una tarea compleja, cada vez es más difícil ser padre, y debemos aprender sobre la marcha.La llave que nos puede solucionar el problema es la COOPERACIÓN con la escuela, con otros padres. También mediante la reflexión y el diálogo que lograremos aliviar la pesada carga de ser padres.

Continue Reading...

miércoles, 18 de marzo de 2009

Expectativas familiares y control

Los padres marcan metas para sus hijos, y éstas determinan lo que los niños consideran importante.

Resultados de la Investigación
Los estudios muestran que los niños alcanzan mejores resultados académicos cuando sus padres marcan para ellos metas altas pero realistas. Hay un conjunto de conductas familiares que generalmente van asociadas a expectativas altas de rendimiento académico. Incluyen interacciones verbales abundantes, que incorporan preguntas que se hacen a los niños, darles pistas para promover sus respuestas, animarles a utilizar nuevas palabras, y a hablar con precisión. Las familias que tienen altas expectativas de rendimiento académico para sus hijos también les proporcionan una orientación y apoyo consistente en relación con los aspectos escolares. Son conscientes de los progresos de sus hijos y tienen interés en conocer el perfil académico que están trazando. Además de este conjunto de prácticas familiares que se asocian con niveles altos de rendimiento escolar, los investigadores encuentran que una marcada ética de trabajo contribuye a obtener éxito en el ámbito académico. Los padres preparan a sus hijos para las demandas del aprendizaje escolar cuando muestran a través de sus propias actividades y de las metas que marcan para ellos que trabajar duro es importante. El hecho de trabajar mucho es más beneficioso cuando coincide con una actitud familiar en la que se hace ver que los resultados se obtienen más a través del esfuerzo que de las habilidades innatas o de “sacar provecho de las situaciones o de las oportunidades”. Además, los niños se benefician a largo plazo cuando sus padres conocen todo sobre sus hijos, quienes son sus amigos, lo que ven en televisión, y mantienen contacto con sus profesores.

Aplicación
Se pueden utilizar varios ejercicios para ayudar a los padres a entender las metas y pautas que están marcando para sus hijos. Un ejercicio consiste simplemente en hacer un esbozo del programa de actividades típicas que realiza su hijo durante la semana después del horario escolar. ¿Cuándo estudia habitualmente?, ¿Cuándo lee?, ¿Cuándo juega con los amigos? ¿Cuándo ve televisión? Analizar este programa proporciona una idea de la prioridad relativa que la familia concede a cada actividad.

Con frecuencia los padres acuden a los profesores para buscar pautas de orientación. La expectativa de que los niños inviertan una mínima cantidad de tiempo al día estudiando y leyendo (quizá 10 minutos por cada grado y nivel) puede ser una de estas pautas. Puede que se exagere sobre el peligro que implica ver televisión, pero cuando los niños la ven más de 90 minutos diarios, el rendimiento académico disminuye. De algún modo, la cantidad de tiempo que se invierte en ver televisión se le roba a otras actividades más productivas, tales como leer o estudiar.

A veces es necesario recordarles a los padres que los niños se benefician cuando realizan actividades variadas, incluyendo las recreativas y sociales, y que el trabajo escolar no tiene que reemplazarlas. Sin embargo, la lectura y el estudio son prioritarios. Los padres pueden ayudar a sus hijos a planificar su propia agenda semanal, permitiéndoles asignar tiempo para divertirse si han dedicado primero el tiempo adecuado para estudiar.

Quizá el reto más difícil para un padre es saber cuándo un niño está haciendo las cosas lo mejor que puede. Marcar expectativas altas pero realistas es más fácil de decir que de hacer. Sin embargo, cuando se trata del trabajo escolar, un buen enfoque es tener en cuenta los hábitos y actitudes del niño hacia la escuela, más que centrarse sólo en las calificaciones. Esto no significa que las notas no sean importantes; pero pueden ser engañosas. Algunos niños obtienen resultados razonablemente altos con poco esfuerzo, y como consecuencia fallan en desarrollar buenos hábitos de estudio. Otros niños trabajan duro, pero nunca consiguen las notas más altas; quizá estén haciendo todo lo que pueden y por eso su dedicación al aprendizaje merece reconocimiento. Por ello, hacer comparaciones entre los hijos es muy peligroso.

Una regla simple para los padres es que sepan siempre dónde están sus hijos, qué están haciendo, y con quién están. Conocer a sus amigos, y saber los nombres y direcciones de sus padres es un buen pre-requisito para permitir al niño pasar tiempo con ellos. Es igualmente importante mantener una comunicación regular con los profesores de los niños.


Extraído de
ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
Sam Redding
Continue Reading...

sábado, 7 de febrero de 2009

RIESGO DE DEPRESIÓN

Apáguele a su hijo la tele
  • Los niños que ven mucho la 'caja tonta' tienen más riesgo de depresión en el futuro
  • Los médicos deben preguntar cuánto tiempo pasan los jóvenes frente a la pantalla
PATRICIA MATEY

MADRID.- No sale bien parada casi nunca. Los distintos estudios científicos que evalúan el impacto que en los niños produce la excesiva exposición a la televisión determinan que la 'caja tonta' es una de las principales responsables de la obesidad, el sedentarismo, el comportamiento agresivo, la anorexia, la bulimia y la falta de horas de sueño. También es culpable, al parecer, de los síntomas depresivos que padecen muchos chicos y chicas cuando llegan a la juventud, tal y como acaba de reflejar una nueva investigación, dirigida por Brian Primack, de la Universidad de Pittsburgh, en Pensilvania (Estados Unidos).

"Existen muchos mecanismos diferentes por los que la exposición a los medios electrónicos (televisión, radio, videos o juegos de ordenador) puede influir en el desarrollo de depresión. Por ejemplo, los adolescentes que dedican un tiempo excesivo a ellos, pierden la oportunidad que tienen sus semejantes de dedicar tiempo a actividades sociales, intelectuales o deportivas que ejercen un papel protector frente a la enfermedad", reza el estudio, publicado en el último 'Archives of General Psychiatry'.

Otras vías por las que 'atontarse' ante la pequeña pantalla puede asociarse a un mayor riesgo depresión son "porque altera el sueño, necesario para el desarrollo emocional y cognitivo; porque muchos de los contenidos de la programación pueden causar ansiedad... o, simplemente, porque se exhiben mensajes que pueden engendrar una visión negativa y temerosa del mundo", recalcan los investigadores.

Para conocer mejor esos riesgos y cuál de los medios electrónicos tiene más impacto en la mente juvenil, los autores partieron del Estudio Longitudinal de la Salud de los Adolescentes (Add Health, sus siglas en inglés), que contó con 6.504 chicos y chicas que fueron entrevistados en sus casas y que 'confesaron' dedicar 5,68 horas diarias a los medios electrónicos (la mitad de este tiempo frente al televisor). Finalmente, seleccionaron a 4.142 participantes que no tenían depresión en 1995, cuando se inició el mencionado trabajo.

Siete años después, cuando los chavales ya tenían una media de 21 años, fueron sometidos a un chequeo (un cuestionario con 20 ítems para evaluar si tenían o no la enfermedad mental). De todos ellos, 308 (7,4%) desarrollaron síntomas depresivos. Tras analizar los datos, los investigadores encontraron que la exposición a la televisión y no al resto de medios es la que "más estrechamente se relaciona con la patología, sobre todo en el sexo masculino", determina el estudio.

Pasividad y ansiedad

"El mensaje de este trabajo es importante por varias razones. Porque constata que en los niños con cierta predisposición a sufrir depresión ver mucho la tele eleva su riesgo de desarrollarla y este hecho obedece, en parte, a que no hacen otras cosas, como salir con los amigos, que son comportamientos protectores. También porque ver la tele es una actividad pasiva. Lo máximo que se puede hacer es 'zapping' y no hay decisión sobre sus contenidos. Los adolescentes observan imágenes de cosas inalcanzables o se comparan con estereotipos, lo que les puede provocar ansiedad y frustración", destaca Celso Arango, jefe de la Unidad de Adolescentes del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Tanto los autores del estudio como el experto madrileño defienden que pediatras y médicos de familia pregunten a los padres si sus hijos ven mucha televisión. En el caso de que la respuesta sea afirmativa "deberían someterlos a una evaluación con el fin de sopesar si su funcionalidad psicosocial es la adecuada, así como realizarles un chequeo sobre síntomas depresivos".

Es interesante observar que en el caso de las mujeres, "no se ha podido establecer esta asociación, tal vez porque mientras que ellas suelen recurrir más a los amigos, a los padres o a los profesionales, los chicos buscan distraerse (viendo la tele), cuando se están adaptando a un cuadro depresivo subyacente", recalcan los autores.

Continue Reading...

jueves, 18 de septiembre de 2008

Familias con hijos abanderados II

Esta es la segunda y última parte del trabajo sobre hábitos familiares que llevan al éxito escolar. La primera parte pueden hallarla ACA

Aspectos particulares

Hijos discutidores y responsabilizados
En las entrevistas surge en forma casi unánime que los padres consideran que sus hijos son “discutidores”, pero ¿a qué se refieren?. Se trata de familias con liderazgo basado en normas, pero no son estas precisamente el objeto de las discusiones, sino su aplicación. Es criterio de justicia la aplicación universal de esas reglas en el ámbito familiar. En la escuela se reproduce el esquema de liderazgo, y la existencia de reglas que no deben ser cuestionadas, por lo que la adaptación a la escuela surge como “natural”. Las familias ven en esto un aspecto positivo y deseable, escuchamos por ejemplo a

Héctor y María, con cuatro hijos, que dijeron que sus hijos eran “discutidores”:
H: ¡Já! ¡ Son terribles!, todos. Y todos están pendientes. Yanina (la segunda hija) es callada ante la gente, pero después aparece, por ejemplo me imitaba cuando yo decía cuando íbamos a comer: ¡no chicos, ahora la tele no! Y al día siguiente les decía ¡a ver chicos!, ¡denme el control remoto que está el partido!

Mario. y Cristian, padres de tres hijas nos contaron:
C: A las tres les gusta discutir, cuando a ellas les parecía que algo no estaba bien, entonces, ¿y porqué?, ¿y porqué?

M: Son muy firmes, tienen un lindo carácter. Como está la sociedad hoy el que tiene carácter débil no triunfa

C: Ellos saben defender lo suyo, lo que creen que está bien Nancy, madre de dos hijas dijo que a las chicas les gusta discutir, y que son de mantener firme una opinión, aunque no ha notado que hagan oposición a sus posturas.

Alberto, padre de dos hijos señaló al respecto: “Acá en la casa tienen la posibilidad de cuestionar, al padre, a la madre, a la escuela, a los profesores, a la escuela. Yo me acuerdo que en una oportunidad Alejo (el hijo mayor), luego de haberlo retado, tomó el teléfono para llamar a la gente de los derechos humanos, y eso te da el nivel de información para hacerse respetar, y en el caso de Elisa (hija menor), tenía la capacidad de “salirse de la situación”, por ejemplo decir “vos me estás retando porqué estás enojada

Gustavo y Miriam, padres de dos hijos, afirmaron:
G y M: ¡Son terribles! (risas). Tienen sus ideas y las defienden a muerte, y discuten con quién sea, tal vez las cosas están cambiando, tal vez sea la época
G: Hacen cumplir las normas hasta en los mínimos detalles, si en la mesa hay que esperar y alguien quiere probar, entonces ¡chá!

Omar, padre de 3 hijos afirmó que a pesar de considerarse “mandón”, siempre lo que el decía no lo consideraba “palabra santa”, y que sus hijos le discutían sobre política, televisión y otros temas desde posiciones encontradas.

Los jóvenes han sido responsabilizados en el ámbito familiar, y esto está relacionado con la anterior, ya que ellos se involucran en discusiones porque se sienten responsables, la estrategia de responsabilizar forma parte de un todo, que apunta a conservar o acrecentar un cierto posicionamiento social, más que a las consecuencias directas de ella. Al respecto destacamos:

Nella, madre de tres hijos varones y una mujer, ya adultos y profesionales dijo que “en la mañana todos salían del hogar, cada uno a cumplir sus obligaciones, de modo que el primero que regresaba a casa debía cocinar la comida previamente preparada por mi. Todos participaban de una u otra forma

La familia formada por Liliana, Javier, y tres hijas, afirmaron que ellas tenían normas que cumplir afirmaron: L: En general en la casa, nosotros somos así, una de las cosas que les hemos hecho entender es que la casa es de todos, entonces cuidala como tuya.

J: De igual manera manejan el dinero con nosotros, tienen idea de lo que ganamos, de lo que gastamos en impuestos, digamos del manejo del dinero en casa

Héctor y María del Valle nos contaron:
H: …pero lo que hablamos con cada uno de los chicos es que tienen su responsabilidad, por ejemplo, no me pueden decir a las diez de la noche “me faltó un papel”, la responsabilidad es de ellos, porqué así nos permite a nosotros trabajar en otra cosa
En otro momento también dijo, al hablar con su hija mayor, que había recibido una sanción (un “1” ), por haber permitido que un compañero le copiara en la escuela primaria
H: (le dijo a su hija) Si vos tomaste la decisión de dejarte copiar ahora tenés que responsabilizarte, vos asumiste el riesgo y ahora te la bancás, creo que en vez de dejarte copiar, traelo dos días antes a casa o vas a la casa de él, eso es ser buen compañero, no le estás dando el medio para que progrese. Eso lo hablamos en familia y sirvió de ejemplo
María del Valle nos relató sobre las responsabilidades en las tareas domésticas y como auxiliares del trabajo del padre:
M: Nosotros rotamos, juntar la ropa etc., ellos llevan un control con un almanaque y van estableciendo las responsabilidades
H: En el último año, Gimena trabajaba con nosotros, nos ayudaba a cargar los datos de los clientes chicos y ahora lo hace Yanina, trabaja dos horas por día y tiene un sueldito, y con eso se va pagando el viaje, y de paso aprende

Mario y Cristian dijeron:
M: El estudio es como un trabajo para ellas, y los trabajos hay que hacerlos bien, les decía “hacelo bien para vos”.También relataron que las chicas estaban completamente al tanto de la situación económica familiar.

Silvia, mamá de Paola y Gastón respondió: “ellos acomodan sus habitaciones, el ropero, uno pone la mesa y el otro la levanta, hacen tareas hogareñas como la limpieza del patio, arreglo del jardín, lavado del auto

Para Cristina, su único hijo, desde pequeño, realizaba tareas domésticas, y muchas veces él asumía la mayor parte.

Gustavo y Miriam afirmaron que sus hijos tienen responsabilidades domésticas y del cuidado de animales domésticos, todos los días.


Omar dijo que sus hijos, que ya terminaron los estudios universitarios, cuando vivían con la familia paterna, tenían todos obligaciones domésticas, aunque no estaban libres de quejas por parte de ellos.



La televisión, tipos de programas y controles
Lo más destacable en todos los casos es que dentro de los canales más visto por los jóvenes, están los llamados “culturales”, algunos ven habitualmente canales dedicados a la salud y la medicina, otros a la vida salvaje, otros el canal de los documentales, o el de la historia. Si bien están al tanto de la programación de los “canales de aire”, no parecen estar demasiados interesados...

Ellos tienen televisión en su habitación en un porcentaje similar al resto, en cuanto a la censura impuesta por los padres, se detectó algún caso aislado, especialmente cuando tenían de diez a doce años, lo que se evidenció en todos los casos es un “estado de alerta”, ya que los padres afirmaron conocer lo que ven sus hijos, y a veces la temática de la televisión, tanto en su contenido, intenciones e imágenes, son sometidas a discusión.

Interpretamos que la actitud de los chicos frente a la televisión es un síntoma de las estrategias familiares, que pretenden valorizar todo tipo de aprendizaje, además de estar alertas ante los efectos negativos (alienación, adicción etc.), que pondría en peligro dichas estrategias.

Esfuerzos y resultados
La escuela exige permanentemente obediencia a reglas impersonales, a postergar sus necesidades, a evitar críticas, lo que significa para el alumno un esfuerzo continuo. Si bien en nuestro país muchas veces se premian resultados sin esfuerzos, en la escuela esto puede ser considerado como algo fortuito, por lo tanto, las estrategias consisten en resaltar los esfuerzos, que son imprescindibles para la consecución de los objetivos familiares.

En este caso logramos testimonios más o menos equivalentes, Omar dijo: “Yo siempre sostuve que lo que me interesaba más es lo que el tipo aprendiera, no las notas, no se si hizo eso que tuvieran buenas notas, pero me da la impresión que más o menos nos movemos por reconocer los resultados fácticos que los calificatorios…. Nosotros veíamos como estudiaban y las veíamos las calificaciones como una consecuencia natural de eso”.

Liliana y Javier afirmaron:
L: Para mi los esfuerzos son más importantes , y (dirigiéndose a J) creo que para vos también, siempre le decimos, por ejemplo a la más chica le costó mucho el pasaje al séptimo año a la mañana, tenía miedo, y me acuerdo que había estudiado, y a la mañana siguiente se levantaba llorando porqué decía que le iba a ir mal y a lo mejor los dos le decíamos “si estudiaste ¿qué problema hay?, yo, tu papá sabemos que vos estudiaste, entonces ¡listo! Ya está, vos el esfuerzo lo hiciste, si después por causas …, bueno, lo intentás de nuevo”, mientras hayas hecho el esfuerzo.

Alberto dijo:A.: Nos importan los esfuerzos, nosotros buscamos que ellos se dieran cuenta que si se esforzaban, tarde o temprano se conseguían resultados, que los resultados a veces eran circunstanciales, pero lo importante era la acción y el esfuerzo

María del Valle y Héctor nos relataron:H. En casa hablamos muchísimo de Maradona, me sirvió una barbaridad, porque yo digo que gente con talento hay mucha, pero el genio es el que a ese talento le agrega el esfuerzo. No competir contra el otro, sino contra uno mismo…. me sirvió mucho, porque hay que reconocer que era el que más se esforzaba, por más que uno tenga dones naturales, si no le agrega el esfuerzo no lo logran, y hasta ahora los chicos lo están logrando, gracias a Dios
También ante una actitud arbitraria de un docente que le llevó a bajar la nota a la segunda hija cuenta:
H: Le hice ver que ella había estudiado, que había cumplido, pero que el profesor era una persona, y que se equivocó, y que no tenía nada en contra de ella.

Cristian y Mario nos dicen al respecto:
C: Yo creo que lo que se hace con sacrificio siempre tiene más valor

Nancy opinó: “Nos interesa el esfuerzo, por eso yo recalqué que cuando nosotros sabiendo como padres que el esfuerzo ha sido hecho, los resultados se alcanzan, pero si a veces eso no sucede les decimos que no se preocupen, más allá de la nota, que si bien es agradable recibir tantas buenas notas, no lo vamos a negar, pero lo importante está en la voluntad, la responsabilidad y el esfuerzo y que además son capaces, ya que hay quienes hacen el esfuerzo y no logran nada”

Gustavo y Miriam se expresaron de la siguiente manera:
G. Queremos que se esfuercen, el resultado jamás, las notas no importan
M Pero en este caso los resultados llegan con el esfuerzo, es difícil que tengan malos resultados si ha habido esfuerzo, y no digo numéricos, porque puede ser un 10 ó un 7
G Eso si, la regla de la casa es por lo menos un 8, no se castiga ni nada, pero de 8 para abajo se les dice “che, parece que no hubo esfuerzo”.

La lectura
En todos los casos se observó que la lectura es una actividad muy importante para la familia, basta con ver la casa donde viven, para observar gran cantidad de libros, desde la lectura de periódicos, o, la lectura referida a las respectivas profesiones. Además desde la edad temprana, los chicos participaban de esas actividades, y antes algún adulto les leía.

La lectura es una llave que permite un tránsito aceitado en el ambiente escolar, y seguramente abre las puertas del éxito.

Omar dijo: “Yo les inculqué el hábito de lectura a ellos…. Leíamos ante ellos, no en forma organizada, pero nosotros leemos mucho, mi mujer es de comprar y vender libros, es medio adicta”.

Héctor y María del Valle relataron que la lectura es una actividad diaria que les insume mucho tiempo, que sus hijos habían aprendido a leer en forma precoz y enfatiza al respecto:
H Creo que esto de leer es como andar en bicicleta, primero ayudado, luego con rueditas y después te largás solo, el tema es que lean, no importa si es por voluntad o no, una vez que arrancaron y descubrieron ¡ya está!

Nancy nos dijo: “Cuando eran chicas les leíamos mucho, y ni bien aprendieron a leer, tenían una biblioteca a su disposición, y a ellas les gusta mucho… me ven leer todo el día, e incluso cuando eran más chicas ya manejaban la bibliografía…. en época de vacaciones, a mi no me gustan las revistas comunes, compramos “Ciencia hoy”, “Muy interesante”, y ellas leen eso

Isabel dijo: “Esta es una familia de docentes, siempre ha habido libros y clima de lectura desde pequeños. Leíamos cuentos y luego los dramatizábamos

Miriam y Gustavo nos dicen:
M Ellos siempre tuvieron libros de cuentos, les hemos leído muchos cuentos….
G Ellos nos han visto leer desde chicos, M. siempre delante de ellos… la lectura es una actividad cotidiana, siempre hay pilas de libros por todos los lados
Cuestionamientos a la Escuela y a los Docentes
Siendo la escuela un mecanismo vital en las estrategias familiares, no es posible degradarla o descalificarla. Se verifica que con el correr de las décadas, la cantidad de años de escolarización de los padres fue superando a la de los docentes, y por lo tanto, observamos alguna sutil variación, dependiendo de la época donde estudiaron los “alumnos abanderados”. Los de las décadas del 60’ ó 70’, se observa el clásico “el maestro tiene siempre la razón”, a partir de los 80’ se observa alguna diferencia, mientras que en la actualidad, ante alguna aparente arbitrariedad, los padres se muestran preocupados por hacer escuchar a sus hijos “las dos campanas”, o bien en casos extremos, que de esa experiencia se puede sacar algo positivo.

Los testimonios que se presentan a continuación están ordenados, comenzando con los más antiguos.

Nella afirmó: “nunca se les permitió cuestionarla, ya que siempre se la consideró como una institución de respeto y autoridad. Si uno de ellos hacía un comentario acerca de los docentes, se lo observaba y se le hacía ver que si habían tomado alguna medida en contra de ellos, por algo sería

Omar dijo: Yo no puedo decir que la escuela que fueron los chicos no funcionaba, la escuela hasta que fueron era muy buena… tienen sus cositas, pero si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría, los mandaría nuevamente.
En cuanto a los docentes:Yo mantuve una actitud que aprendí de mi viejo, “el maestro tiene razón aunque no la tenga”, aunque ha habido errores groseros de alguna maestra y hemos ido a hablar

Alberto dijo:
A.: Ellos tienen posibilidad de discutir todo, esto lleva también a discutir a algún docente, pero siempre tratamos de hacer ver los dos puntos de vista, también jugábamos al abogado del diablo
Liliana nos dijo:
L: Soy una persona que cuando veo que algo está mal, yo explico, mirá vos pensalo, lo que no trato de hacer es darle siempre la razón, por ejemplo si vienen con una queja del profesor, que por ahí pasa que yo soy docente, me pongo en el lugar del colega, pero creo que sería igual si no lo fuese, o sea yo siempre que vienen con un reclamo de un profesor, le trato de explicar el problema desde los dos puntos de vista, trato de explicarles el problema desde el punto de vista del profesor, y si siguen pensando lo mismo, que lo digan, que no se queden calladas, que a cualquiera le pueden exponer el problema, pero que no le falten el respeto, díganle que no piensan igual.

Héctor y María del Valle relataron:
H.: Nunca nos pusimos en contra de un profesor, porque si lo hacemos le quitamos la jerarquía, lo que decimos es que el profesor es una persona y puede equivocarse, hay que ir a hablar, de buena forma (se refiere que los alumnos deben hablar). Fui dos veces a hablar y los chicos no se enteraron que íbamos

Gustavo y Miriam expresaron lo siguiente:
G.: Cuando uno era chico, el profesor o el maestro siempre tenían la razón y eso por los dos lados lo vivimos así (se refiere a él y su esposa).
M.: Se evita hablar ante los chicos de cosas que pudieran dañar la imagen de la escuela.Cristina dijo: “mi hijo fue educado en la cultura del respeto y de la disciplina, de modo que ante una situación que le fuera adversa, no se hacían comentarios, y si provenía de un docente o directivo, se aceptaba

Nancy nos dijo:“Cuestionamos a la escuela de delante de las chicas, ellas participan, yendo a un hecho puntual, nos enteramos de conductas inapropiadas que se desarrollan dentro del colegio, y las autoridades hacen la “vista gorda”, en cuanto a los profesores, más que conformes, los trabajos que piden, las investigaciones que hacen solas…

Reflexiones finales y nuevos interrogantes
En la familia se observa un liderazgo burocrático en el sentido weberiano. Al referirse a sus hijos como “discutidores”, lo hacen sobre la aplicación de las reglas, y nunca sobre la existencia de estas reglas, las cuales son aceptadas “a libro cerrado”. Dentro de esas normas aceptadas sin discusión está la de otorgar gran importancia a los aprendizajes, y esto lo observamos por la tendencia a mirar en los ratos de ocio los canales tipo “Discovery”.

La importancia de los aprendizajes está íntimamente relacionada con la actividad de lectura que se lleva familiarmente, y con los estímulos recibidos por los niños desde los primeros años. Esto seguramente les permite adquirir códigos lingüísticos abiertos, según definición de Berstein, que son los mismos que son utilizados en la escuela.

En nuestras instituciones escolares prima el mismo tipo de liderazgo, y nos aventuramos a afirmar que estos alumnos no son considerados “discutidores”, en función de su obediencia a las normas escolares, tanto a las curriculares como a las de convivencia. Si en la escuela se pone en cuestión, se infligen esas normas, o no se da importancia al aprendizaje, tenemos entonces un fuerte acercamiento al fracaso. El liderazgo fuerte ejercido por los padres, los cuales procuran no contradecirse, a los efectos que las normas no pierdan vigencia, lleva a lograr que los hijos se responsabilicen en sus tareas, y como la escuela es familiarmente muy importante como estrategia para mantener o acrecentar posiciones socialmente, resulta natural que los chicos tomen sus aprendizajes escolares como muy trascendentes desde un primer momento, tratando de lograr los niveles de excelencia buscados.

En función de esta preparación realizada por la familia, resulta “natural” la adaptación y el éxito en el cumplimiento de las rutinas escolares como los momentos de evaluación formal, deberes para casa, ejercicios individuales, participación en clases y discusiones colectivas, trabajo en grupos.

El presente trabajo muestra una descripción de un fenómeno relativamente frecuente, observado en nuestro contexto, permite a su vez la aparición de nuevos interrogantes, como ser el tratamiento del mismo objeto, pero esta vez desde la óptica del alumno, para lograr otra aproximación.
Continue Reading...
 

Histats

Stat Counter

Escuela y familia Copyright © 2009 WoodMag is Designed by Ipietoon for Free Blogger Template